El Museo Guggenheim de Nueva York acoge desde mañana una nueva exposición en la que reúne una treintena de obras de su colección y con la que repasa el legado de "maestros modernos" como Joan Miró, Pablo Picasso y Georges Braque, entre otros, y la influencia que París tuvo en ellos.
Con el nombre de "París y el Vanguardismo: maestros modernos de la colección Guggenheim", el museo ha apostado por unir algunas de las piezas más significativas de su colección, que proceden de las primeras décadas del siglo XX y que tienen su punto común en el ambiente artístico parisino de esa época.
La exposición, que forma parte de las muestras con las que el centro artístico de la Gran Manzana celebra aún sus 50 años de historia, cuenta con 34 obras creadas por un total de 18 artistas que, como Miró (1893-1983), Picasso (1881-1973) o Braque (1882-1963), crecieron profesionalmente en la capital francesa.
"En las primeras décadas del siglo XX numerosos pintores y escultores emigraron a París, que se convirtió en el punto de encuentro internacional del arte de vanguardias", explicaron hoy en un comunicado los responsables de una muestra que permanecerá abierta hasta el próximo 12 de mayo.
La exposición también recoge otras geniales creaciones del celebrado artista de origen ruso Marc Chagall (1887-1985) o el checo Frantisek Kupka (1871-1957), así como de los franceses Robert Delaunay (1885-1941), Yves Tanguy (1900-1955) y Fernand Léger (1881-1955).
Todos ellos, explicaron los organizadores de la exposición, llegaron a París "con costumbres diversas, pero absorbieron e influyeron en los desarrollos creativos gracias a la fusión que realizaban de nuevos elementos formales con aspectos de sus respectivas tradiciones e intereses personales".
Además de pinturas, los responsables de la exposición también han incluido grupos escultóricos significativos creados por el rumano Constantin Brancusi (1876-1957) y por el estadounidense Alexander Calder (1898-1976).