El juez estadounidense que bloqueó temporalmente la aplicación de la sentencia que exigía a Chevron el pago de una multa de miles de millones de dólares por contaminación medioambiental en Ecuador rehusó hoy retirarse de la causa, tal y como pidieron las comunidades de la Amazonía afectadas.
"Esta corte ha estudiado la moción con todo el cuidado que merece", asegura el juez Lewis Kaplan en una decisión emitida hoy y en la que concluye que "no hay razones para pensar que haya habido nada que no haya sido completamente imparcial".
Así explica el juez su rechazo a retirarse de la causa y añade en su escrito de 41 páginas que ha consultado con "gente informada, que conoce y entiende todos los innumerables y complejos hechos de este amplio proceso" y que "han concluido claramente que las decisiones del tribunal están sólidamente basadas en la ley y las pruebas".
A finales del pasado abril, las comunidades de la Amazonía ecuatoriana, que mantienen un largo proceso judicial contra la petrolera Chevron por cuestiones de contaminación medioambiental, presentaron una moción de recusación contra el juez Kaplan.
"Cualquier observador objetivo llegaría a la conclusión de que esta Corte ha dado cuanto menos impresión de parcialidad", decían los demandantes ecuatorianos en una moción con la que buscaban que Kaplan se retirara de este caso por la contaminación provocada por las actividades petrolíferas acometidas por tres décadas por Texaco (comprada luego por Chevron) y la petrolera estatal de Ecuador.
En febrero pasado las autoridades judiciales ecuatorianas decidieron que Chevron debía pagar unos 18.000 millones de dólares por esos daños (9.500 millones si se disculpa ante los afectados), pero desde hace años la petrolera viene denunciando que el proceso seguido en ese país es fraudulento y ha interpuesto demandas en Ecuador, Estados Unidos y Europa contra los demandantes, sus abogados y hasta el Gobierno.
El juez de Nueva York finalmente emitió una orden de bloqueo para que no se pudiera hacer efectiva la multa impuesta a Chevron y estableció que la aplicabilidad de la sentencia se decidirá en un juicio que habrá de comenzar en noviembre.
Además, Kaplan estudia la demanda de Chevron contra Steve Donziger, el abogado que encabezó el caso en Ecuador, y autorizó a la compañía a demandar al Gobierno ecuatoriano ante La Haya, por considerar que no cumplió con sus obligaciones cuando ambas partes tenían una acuerdo comercial para acometer explotaciones petrolíferas en la Amazonía.
En la moción de recusación interpuesta por los demandantes, estos defendían que "cualquier persona razonable llegaría a la conclusión de que el Tribunal prejuzgó (el caso) hace mucho tiempo" y que ha llegado a conclusiones "perjudiciales e insostenibles sin un juicio o una audiencia probatoria", sino sólo con la "engañosa" información facilitada por Chevron.
La multa impuesta a Chevron, considerada la más cuantiosa de la historia por una cuestión medioambiental, es resultado de un caso judicial iniciado en 1993 por el que comunidades de la Amazonía ecuatoriana, tutelados por abogados estadounidenses, demandaron a Texaco por la contaminación ocasionada entre 1964 y 1990 en unas 480.000 hectáreas de selva en la Amazonía, así como por daños irreversibles al ecosistema y enfermedades graves en sus habitantes.
Sin embargo, Chevron insiste en que ambas partes habían alcanzado previamente un acuerdo que exoneraba a Texaco de responsabilidades ambientales futuras.
Chevron considera que en el juicio que se llevó a cabo en Ecuador los abogados de los demandantes falsificaron datos y presionaron a peritos científicos para encontrar contaminación donde no existía.