La Bolsa de Seúl cerró hoy por debajo de los 2.000 puntos al experimentar una caída atribuida por analistas locales a la tendencia conservadora de los inversores después de la jornada alcista de la víspera.
El índice referencial Kospi perdió 27,87 puntos, el 1,38 por ciento, hasta 1.997,45 unidades, en una sesión en la que se movieron unos 6.000 millones de dólares, mientras el tecnológico Kosdaq aumentó 2,56 puntos, el 0,48 por ciento, hasta los 535,30 enteros.
Los persistentes problemas en la zona euro y la reducción de las expectativas sobre una tercera ronda de flexibilización cuantitativa en Estados Unidos propagaron hoy la tendencia a la venta entre los inversores del Kospi, que decidieron recolectar las ganancias cosechadas ayer, según analistas.
Los expertos consideran que las condiciones generales de liquidez siguen siendo favorables en el parqué surcoreano, pero temen que las sanciones a Irán puedan minar la confianza del mercado por un excesivo aumento de los precios mundiales del petróleo.
El principal astillero del país, Hyundai Heavy Industries, cayó un 4,65 por ciento en la sesión de hoy, mientras que la siderúrgica POSCO se contrajo un 2,4 por ciento.
El grupo bancario Shinhan Financial Group perdió un 3,23 por ciento tras las rebajas de calificaciones a nivel mundial anunciadas por la consultora internacional Moody's, y la principal casa de valores del país, Samsung Securities, se hundió un 4,02 por ciento.
En contraste, la compañía estatal de gas surcoreana, Korea Gas, avanzó un 3,09 por ciento, tras revelar el descubrimiento de una mayor cantidad de gas natural de la esperada en una mina de Mozambique en la que posee una participación del 10 por ciento.
La multinacional surcoreana de la electrónica Samsung Electronics, valor de referencia del mercado, cerró hoy en plano.
La moneda local perdió 10,4 unidades frente al dólar, que se intercambiaba en 1.131,9 wones al cierre de la sesión.