El presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió hoy que no aceptará lo que él considera "chantajes" de la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) que mantiene discrepancias con el proceso de elaboración de la llamada Ley de Aguas, y que ha anunciado movilizaciones.
Correa reiteró en su informe semanal de labores que la Constitución prohíbe la privatización del agua.
"En Ley de Aguas no es que Conaie quiere impedir que se privatice; la ley empieza diciendo que se prohíbe la privatización del agua. La Conaie quiere controlar el agua y eso no se los vamos a permitir porque los que ganamos las elecciones somos nosotros y la Constitución habla de una autoridad única del agua", comentó.
Correa considera que los líderes de la Conaie "confunden" las cosas al presuntamente entender plurinacionalidad con el cogobierno.
"Acá va a gobernar los que ganaron las elecciones, eso es democracia", insistió al señalar que si el país no se libra ahora de esas "amenazas" no se librará nunca.
"A otros con sus amenazas porque a este servidor no lo van a asustar, pero necesito el apoyo de todo el pueblo, basta de estos chantajes, de extorsiones", recalcó.
Desde principios de mes, campesinos e indígenas de diferentes partes del país se han manifestado en rechazo a la posible privatización del agua, pese a que el Gobierno ha insistido en que esa posibilidad ni siquiera se contempla.
Dirigentes de la Conaie han señalado que se mantendrán en movilizaciones permanentes en contra de la Ley de Aguas y no descartan un levantamiento en todo el país.
El presidente de la Asamblea Nacional, Fernando Cordero, señaló recientemente que se ha extendido el plazo para que la Comisión de Soberanía Alimentaria de la Asamblea Nacional presente hasta el 25 de abril el informe para el segundo y definitivo debate sobre la Ley de Aguas.