Los países del Mercosur suscribieron hoy un pacto para reducir la mortalidad materna y neonatal y otro por el que se proponen prohibir la publicidad o la promoción del tabaco en todo el bloque regional.
Los gobiernos suscribieron diez acuerdos y compromisos en el área de salud, además de otro pacto contra la promoción del tabaco en la XXV Reunión de ministros de Salud del Mercado Común del Sur (Mercosur), que concluyó hoy en Río de Janeiro
Entre los acuerdos firmados también figura uno por el que la región se propone adoptar directrices para un mayor control del cáncer de cuello de útero y otro para adoptar medidas comunes para combatir la falsificación y adulteración de medicinas y productos médicos.
Con el Pacto para la Reducción de la Mortalidad Materna y Neonatal los países de la región pretenden adoptar las medidas necesarias para anticipar el cumplimiento de las metas del milenio en este indicador.
Según estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud (OPAS) citadas por los ministros, el indicador de mortalidad materna en América Latina en general, de 190 mujeres muertas por cada 100.000 bebés nacidos vivos, es diez veces superior al del promedio de los países desarrollados.
Consideran que varias de esas muertes pueden ser evitadas mediante la difusión de informaciones y la adopción de tecnología médica adecuada y de medidas de impacto social.
En cuanto al tabaco, los ministros firmaron un acuerdo que pretende extender a todo el Mercosur la legislación ya existente en Brasil y que prohíbe cualquier forma de publicidad o promoción en medios de comunicación de cigarrillos, puros y pipas.
Los ministros alegan que el tabaco es la principal causa de muerte evitable del mundo.
El Mercosur está integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay como países miembros y Venezuela en proceso de adhesión.
Estos países ya acordaron medidas conjuntas para estimular a la población a adoptar hábitos saludables que puedan contribuir para reducir la incidencia y la mortalidad por cáncer y por las otras enfermedades relacionadas al tabaco.
Otro de los acuerdos firmados hoy prevé que los países del Mercosur adopten directrices comunes para aumentar el control sobre el cáncer de cuello de útero, enfermedad que está entre las diez principales causas de muerte de mujeres en la región.
Los ministros de Salud consideran que, a pesar de la existencia de una vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que provoca la enfermedad, las mujeres tienen que seguir sometiéndose al examen conocido como Papanicolau.
Entre los compromisos suscritos también figuran algunos relacionados a la Política de Medicinas del Mercosur y que buscan combatir la comercialización de medicinas, vacunas y productos médicos falsificados o adulterados.
"El objetivo es tener un mayor control en la promoción de productos con impacto en la salud en la población del Mercosur, además de promover estrategias para el uso racional de medicinas", según un comunicado divulgado por el Ministerio de Salud de Brasil, país que ejerce la presidencia temporal del bloque.
Los ministros de la Salud también acordaron crear grupos de trabajo en cada país que elaboren un plan regional que pueda garantizar la seguridad alimentaria y nutricional.
El objetivo es definir prioridades para el tratamiento de familias, principalmente rurales, indígenas y en áreas fronterizas, en condiciones potenciales de inseguridad alimentaria, es decir las que carecen de renta suficiente para garantizar el acceso a los alimentos básicos.