El Municipio de Quito declaró hoy a esta urbe andina como "Ciudad de los geranios" y comenzó a adornar a su centro histórico con esas plantas ornamentales, tradicionales desde el tiempo de la colonia española.
La declaración se efectuó hoy durante un acto desarrollado en la Plaza de la Independencia, en el centro de la ciudad, donde confluyen el Palacio de Gobierno, el Ayuntamiento, la Catedral Metropolitana y el Palacio Arzobispal.
Guido Díaz, director del Fondo de Salvamento (Fonsal) del Municipio, destacó el hecho de que la ceremonia se haya efectuado en la plaza mayor de la ciudad, porque, según él, es el sitio donde se encuentran todas las culturas que en la actualidad forman parte de la ciudad.
Esta es la oportunidad para expresar a la urbe capitalina "nuestro compromiso para cuidarla y respetarla", añadió el director del Fonsal, entidad que emprendió un plan de obras para adornar con geranios los balcones de las casas coloniales del centro histórico.
De su lado, Alioska Guayasamín, administradora de la zona central de Quito, señaló que este "es un día muy especial, en que se hace honor a esta ciudad que es Patrimonio Cultural del Humanidad".
La declaración de "Ciudad de los Geranios" es "una forma de recuperar la memoria histórica que siempre tuvo como tradición el adornar sus balcones con estas hermosas flores multicolores", agregó Guayasamín.
La funcionaria añadió que el interés del cabildo es convertir a la capital en una "ciudad bella y acogedora" para sus habitantes y para los turistas nacionales y extranjeros que la visitan.
El Fonsal se propuso colocar miles de macetas de geranios a lo largo de varias calles del centro de Quito, así como adecuar los sitios para que tengan una buena iluminación en las noches.
Varias entidades educativas se han comprometido en apoyar el proyecto con el mantenimiento constante de las plantas, precisa un comunicado del Ayuntamiento.