El nuevo embajador de Estados Unidos en Libia, Gene Cretz, juró su cargo ante la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, cuando falta un mes para que el próximo Gobierno tome posesión el 20 de enero, informó hoy el Departamento de Estado.
El acto de posesión, que tuvo lugar anoche en el Departamento de Estado, se produjo después de que el Senado confirmara a finales de noviembre el nombramiento de Cretz como el primer embajador de EE.UU. en Libia en 36 años, con lo que Washington restablece plenamente las relaciones diplomáticas con Trípoli.
El presidente George W. Bush nombró a Cretz en 2007 embajador para Libia, pero su confirmación no fue posible hasta que ambos países eliminaron recientemente el último obstáculo para la normalización de sus relaciones con la creación de un fondo que indemniza a las víctimas de atentados terroristas en los años 80.
El último embajador abandonó Trípoli el siete de noviembre de 1972, ante el apoyo de Libia al terrorismo internacional y sus actividades de subversión a gobiernos moderados árabes y africanos.
El nuevo embajador podría estar muy poco tiempo en el cargo, ya que tendrá que ofrecer al próximo presidente, Barack Obama, su dimisión tal y como lo exige un cambio de Gobierno.
Estados Unidos y Libia han buscado un mayor acercamiento y más cooperación bilateral desde 2003, cuando el líder libio, Muamar al Gadafi, decidió abandonar sus ambiciones de desarrollar armas de destrucción masiva.
Los dos gobiernos firmaron en agosto en Trípoli un acuerdo sobre las indemnizaciones a las víctimas de los dos países en los ataques entre ambos Estados, y a finales de octubre Libia había depositado su parte, 1.500 millones de dólares, en el fondo de compensación.
A cambio, Washington ha prometido retirar otras reclamaciones de indemnización presentadas contra Trípoli y restablecerá la inmunidad de ese Gobierno contra demandas relacionadas con casos terroristas.
El fondo cubre el ataque al vuelo 103 de Pan Am en 1988 sobre la localidad escocesa de Lockerbie, en el que fallecieron 270 personas, y el perpetrado en la discoteca LaBelle en Berlín (Alemania) en 1986, que causó tres muertos y 229 heridos.
El Gobierno de EE.UU., que contribuye con 300 millones al fondo, indemnizará por su parte a las víctimas que murieron en los ataques aéreos de este país sobre Trípoli y Bengasi en 1986.
Cretz ha sido hasta su nombramiento segundo jefe de misión de la embajada estadounidense en Tel Aviv, cargo que también ocupó en la delegación diplomática en Damasco.
Con anterioridad fue consejero Económico y de Asuntos Políticos en la embajada del Cairo.