El Parlamento canadiense votará el viernes una moción de censura presentada hoy por el principal partido de la oposición y que puede provocar la inmediata caída del Gobierno conservador del primer ministro, Stephen Harper.
La moción, presentada por el Partido Liberal (PL), señala que el Parlamento declara al Gobierno en desacato, "que es algo sin precedentes en la historia parlamentaria canadiense y, por consiguiente, la Cámara de los Comunes ha perdido la confianza en el Gobierno".
Si los diputados de los tres partidos de la oposición (liberales, Bloque Quebequés y Nuevo Partido Democrático) votan en bloque en favor de la moción, como los líderes de los tres grupos ya han anunciado, el Gobierno de Harper caerá 19 meses después de la última convocatoria a las urnas.
La decisión del Partido Liberal de presentar hoy la moción de censura contra Harper impedirá que el Parlamento voten antes los presupuestos generales del Estado que el ministro de Finanzas de Harper, Jim Flaherty, presentó ayer.
La moción de censura contra Harper es fruto de largo proceso parlamentario iniciado cuando el Gobierno canadiense se negó a divulgar a los diputados documentos sobre el coste de varios proyectos de ley conservadores, desde una amplia reforma penitenciaria hasta la compra de 65 aviones de combate F-35.
La Oficina de Control Presupuestario del Parlamento canadiense dictaminó que las cifras presentadas por el Gobierno no eran creíbles y que, por ejemplo, el coste de los reactores sería alrededor de 30.000 millones de dólares y no 17.000 millones como aseguró Harper.
Tras meses de negativas, un comité parlamentario redactó el lunes un informe en el que dictamina que el Gobierno de Harper cometió desacato por negarse a revelar documentos que había solicitado el Parlamento.
El desacato del Gobierno de Harper, unido a varios escándalos que afectan a destacados conservadores, desde acusaciones de fraude electoral hasta supuestos casos de corrupción, han colocado al primer ministro a la defensiva.
Por su parte, el Partido Conservador ha intentado hasta el último momento retrasar la votación de la moción de censura para que el Parlamento tuviese que decidir antes sobre los presupuestos generales del Estado y evitar que el Gobierno sea derrotado por cuestiones éticas.
Canadá ha sido el país del G8 que mejor ha aguantado la recesión y se encuentra en una situación financiera mucho mejor que la de Estados Unidos o la Unión Europea, por lo que Harper prefiere una batalla en el terreno económico.
Hoy, después de que la oposición anunciase que también se oponía a los presupuestos generales presentados ayer, Harper dijo: "Nuestra economía no es un juego político. La recuperación global es todavía frágil. En relación a otras naciones, la recuperación económica de Canadá ha sido fuerte pero su continuación no está asegurada".
La única opción que le queda a Harper para evitar la derrota en el Parlamento el viernes es llegar a un acuerdo con el socialdemócrata Partido Nueva Democracia, que ha señalado que está dispuesto a negociar si el primer ministro incluye en los presupuestos medidas sociales.
Pero esto parece improbable, ya que tanto Flaherty como Harper ya han anunciado que no cambiarán los presupuestos.