Miembros del Parlamento Latinoamericano (Parlatino) concluyeron hoy un encuentro de dos días en Brasilia con un fuerte respaldo a los biocombustibles, valorados como alternativa para la generación de ingresos y empleos en los países más pobres.
El senador chileno Jorge Pizarro, actual presidente del Parlatino, consideró que la bioenergía representa una "oportunidad" para América Latina, cuyos países tienen un alto potencial para el desarrollo de carburantes de origen vegetal.
En ese sentido, destacó el papel de Brasil, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de etanol de caña de azúcar, y los proyectos de cooperación que el Gobierno de este país mantiene con naciones de América Central y el Caribe.
Según Pizarro, la actual crisis financiera global puede potenciar la producción de etanol en los países latinoamericanos, que ante las turbulencias internacionales deben profundizar los programas para la generación de empleo y divisas.
El senador brasileño Renato Casagrande coincidió en que "no sólo Brasil tiene condiciones de plantar caña y producir etanol, pues la tierra es fértil en muchos otros países latinoamericanos".
Casagrande instó a sus colegas del Parlatino a "construir el más amplio acuerdo para la producción de energías limpias, sin olvidar que en América Latina no somos adversarios, sino aliados que buscan un desarrollo energético sustentable".
En el encuentro, celebrado durante dos jornadas en la sede del Senado brasileño, participaron delegados de Brasil, Bolivia, Chile, México, Guatemala, Panamá, Paraguay, Uruguay y Venezuela.
Las conclusiones de los debates, centrados en la integración energética latinoamericana, serán presentados en la XXIV Asamblea Ordinaria del Parlatino, que se celebrará en Panamá los próximos 5 y 6 de diciembre.