El delegado internacional del partido nacionalista mapuche Wallmapuwen, Héctor Cumilaf, pidió hoy en Madrid al presidente de Chile, Sebastián Piñera, que deje de "criminalizar" a ese pueblo indígena y acabe con esa "injusticia".
"Lo que debería hacer Piñera es sentarse y hacer una mesa de diálogo real. No a través de los medios de prensa, sino sentarse a conversar seriamente sobre los derechos políticos mapuches", declaró Cumilaf a Efe.
El delegado hizo ese comentario en una visita al Congreso de los Diputados español (Cámara baja), donde varios parlamentarios de partidos nacionalistas manifestaron su apoyo a los mapuches, un pueblo que habita el sur de Chile y el suroeste de Argentina.
"El modelo de Estado que existe en Chile -denunció- es totalmente centralista y racista con los pueblos originarios, entre ellos el mapuche".
El dirigente de Wallmapuwen instó a Piñera a que "termine con esta política de criminalización de la protesta política y social mapuche", que provocó que más de treinta presos de ese pueblo indígena iniciaran este verano una huelga de hambre en cinco cárceles del país, que cesó completamente la semana pasada.
Esos mapuches, que se consideran presos políticos, exigían que no se les aplique la ley antiterrorista, no ser sometidos a un doble juicio en tribunales civiles y militares y que no se utilicen en sus juicios testigos sin rostro.
El fin de la huelga de hambre coincidió con el anuncio del Gobierno de Piñera de que ha retirado las denuncias presentadas contra comuneros mapuches en virtud de la ley antiterrorista, toda vez que ha empezado el proceso de recalificación de las querellas para que sean procesados sólo por las normas penales comunes.
Para Cumilaf, el hecho de que el Ejecutivo chileno "se viera obligado" a ceder ante las reivindicaciones mapuches representa un "éxito", aunque "el problema de fondo, la negación de derechos políticos, sigue vigente".
El "maquillaje de estas leyes" -advirtió- no significa que en el futuro inmediato se elimine el riesgo de que "militantes mapuches puedan ser nuevamente acusados (...) por la ley antiterrorista".
Entre los "derechos políticos" que la comunidad mapuche, integrada por unas 600.000 personas (el 3,5% de la población chilena) reclama a Piñera, el delegado destacó "una política de devolución de tierras, una política de revitalización de nuestra lengua, una mayor apertura democrática, y que se avance en comenzar a entregar algunos elementos de autogobierno al pueblo mapuche".
A ese respecto, el representante de Wallmapuwen también exigió el cambio de la ley de partidos de Chile, que "impide que fuerzas políticas regionales, como pueden ser los mapuches, podamos llegar al Congreso" del país sudamericano.
Hasta la fecha, precisó, Piñera no ha planteado "políticas reales que vayan al desarrollo económico mapuche", y sólo se ha dedicado a pronunciar "palabras rimbombantes, mediáticas, que en la práctica no tienen ningún efecto".
En definitiva, resumió Cumilaf, "hay un problema de fondo que es que el Estado chileno no reconoce que dentro de sus fronteras existe un pueblo (el de los mapuches), una nación. En la medida en que no haya ese reconocimiento, no va a variar nuestra situación".