El Ejército estadounidense niega estar presionando a su par paquistaní para que aumente sus operaciones contra los talibán en el país, tras el fallido atentado con un vehículo bomba en la céntrica plaza Times Square en Nueva York.
Según recoge la cadena CNN, que citó a un oficial de alto rango, que habló en condición de anonimato, el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., el almirante Michael Mullen, habló sobre el asunto con el jefe del Ejército de Pakistán, general Ashfaq Kayani, el pasado domingo.
Mullen llamó para "asegurar a Kayani que no estamos tratando de presionarle tras este caso", indicó el militar.
"Mullen no llamó para decirles: 'Tienen que hacer más porque este pakistaní-estadounidense haya sido entrenado en su territorio", agregó el militar, quien subrayó que tampoco están presionando a Pakistán para que acelere sus operaciones en el Norte de Waziristán, la región fronteriza feudo de Al Qaeda y los talibán.
"Nos sentimos muy cómodos con el trabajo que han estado haciendo y donde están en estos momentos", agregó el oficial.
Según CNN, el general Stanley McChrystal, jefe de la Fuerza Internacional de Seguridad para Afganistán (FISA), también se ha reunido con Kayani para transmitirle el mismo mensaje.
No obstante, el pasado fin de semana la secretaria de Estado, Hillary Clinton, advirtió de las "consecuencias severas" para Pakistán si un atentado como el fallido en Times Square prosperara y se determinara que se originó en ese país.
En una entrevista en el programa "60 minutos" de CBS reconoció los esfuerzos del Gobierno Pakistaní y la cooperación en los últimos meses, pero en cuanto a la lucha contra el terrorismo agregó: "Queremos más, esperamos más" de los paquistaníes.
Estados Unidos investiga los vínculos con Pakistán de Faisal Shahzad, sospechoso de haber colocado el vehículo bomba en Times Square y si el ataque fue organizado o dirigido desde allí.
Según el FBI, Shahzad, de origen pakistaní pero nacionalizado estadounidense, se ha mostrado "cooperativo" con la investigación y ha reconocido que fue entrenado en Waziristán, bastión integrista paquistaní, en fabricación de explosivos, aunque ha asegurado haber actuado por su cuenta.