El periodista español Ignacio Ramonet, presidente honorario de "Le Monde Diplomatique", denunció hoy en Ecuador que el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, es víctima de una persecución para "silenciarlo".
Ramonet, que dirigió la prestigiosa revista francesa durante 18 años, dijo en una conferencia en la Cancillería de Quito que el caso "parece como una novela barata de espionaje, inventando toda clase de acusaciones para tratar de silenciarlo".
Wikileaks ha desatado un escándalo mundial con la divulgación de cables diplomáticos estadounidenses reservados.
Assange acudió ayer por voluntad propia a un juzgado de Londres para declarar sobre las denuncias de abuso sexual que tiene pendiente en Suecia presentadas por dos mujeres el pasado agosto, después de lo cual el juez ordenó su encarcelamiento preventivo.
Ramonet, en cambio, destacó la labor de WikiLeaks, que desde la semana pasada está filtrando 250.000 telegramas diplomáticos estadounidenses.
Subrayó que el periodismo "funciona a base de revelaciones" y manifestó que WikiLeaks ha verificado que esas revelaciones "eran verdaderas antes de difundirlas a través de medios de comunicación, que ellos han utilizado su propio criterio de selección para difundirlas".
Por otro lado, Ramonet advirtió del peligro de que los medios privados pertenezcan a grandes grupos empresariales, lo que a su juicio los doblega a sus intereses económicos, y defendió la creación de canales públicos que "sean la voz de la ciudadanía".
Además, dijo que en democracia todos los poderes tienen sus contrapoderes que los restan, por ejemplo, "en el caso del Gobierno, la oposición; de la economía los sindicatos", pero resaltó que no existe ningún poder que contrarreste a los medios de comunicación porque sino se "les acusa de falta de libertad de expresión".
Por eso, propuso la creación de un "quinto poder", que esté liderado por la ciudadanía, para que sea la contraparte de los medios de comunicación, conocidos como el cuarto poder.
Por otra parte, Ramonet aseguró que hay una "crisis democrática" en todo el mundo porque los ciudadanos tienen la sensación de que "aunque cambie el equipo de Gobierno las políticas son las mismas" porque las dictan entes externos como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) o la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Por eso, el periodista defendió modelos de democracia participativa como "el que se está extendiendo en Brasil", para que los ciudadanos puedan intervenir en las decisiones cruciales de sus países.
Ahora, según él, sienten que "eligen a sus gobernantes y no se les vuelve a consultar hasta cuatro o cinco años después", en las siguientes elecciones.