La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, confirmó hoy que "está garantizada" la fiabilidad de los resultados del referendo sobre la enmienda constitucional para instaurar la reelección ilimitada de los cargos de elección popular.
"El Poder Electoral garantiza esa expresión soberana del pueblo", dijo Lucena en el programa de opinión "José Vicente Hoy", del periodista y ex vicepresidente venezolano José Vicente Rangel, que se transmite los domingos por la cadena privada Televen.
Lucena agregó que el CNE "trabaja aceleradamente para garantizar la confiabilidad de los resultados", y para garantizar que haya "un acto de votación íntegro".
El próximo 15 de febrero más de 17 millones de votantes han sido convocados por el CNE al referendo sobre la enmienda, que impulsa el presidente del país, Hugo Chávez, para poder optar en 2012, por tercera vez consecutiva, a la ratificación en el cargo que ejerce desde 1999.
Lucena también reiteró su queja de que "algunos actores políticos" del país manejarían un "doble discurso" sobre el CNE, y pidió a cada sector limitarse al rol que le corresponde en el marco de la contienda electoral.
"A los actores políticos que actúen con altura, para buscar el apoyo del electorado de acuerdo a la tendencia por la cual se inclinen, a los medios para que no actúen como actores políticos, y el CNR (Comando Nacional de la Resistencia) y sus rectores como árbitro", dijo Lucena.
La oposición venezolana rechaza al enmienda constitucional por considerarla ilegal, y algunos de sus representantes han acusado al CNE de colocarse al margen de la legalidad al aceptar realizar el referendo sobre la materia.
Los opositores insisten en que la propuesta de la reelección ilimitada es "ilegal" porque el asunto estaba incluido en la amplia reforma constitucional presentada por Chávez en 2007 y rechazada en las urnas en diciembre de ese año.
Argumentan que la propuesta de Chávez no es una simple enmienda sino una reforma, ya que altera el principio de "alternatibidad", y la ley prohíbe replantear en el mismo período presidencial un cambio constitucional ya rechazado popularmente.