JUAN PABLO II no hubiera llegado a ser Papa si, en el año 1945, en Cracovia, un oficial de la Armada Roja de la Unión Soviética, amante de la historia, no hubiera decidido salvar la vida, a pesar de las órdenes de Stalin, del joven seminarista llamado Karol Wojtyla, que le había ayudado a traducir libros sobre la caída del Imperio romano.
Nació el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, sur de Polonia. Hijo de Karol Wojtyla, un militar del Ejército austro-húngaro, profundamente religioso y Emilia Kaczorowsky, de origen lituano. Karol era el mayor de los dos hijos del matrimonio.
A los 9 años de edad recibió un duro golpe: el fallecimiento de su madre al dar a luz a una niña que murió antes de nacer. Cuando tenía 13, falleció su hermano Edmund, víctima de la escarlatina y ocho años después, al regresar a casa después de una dura jornada laboral en la fábrica Borek Faleki, encontró a su padre muerto.
El joven Karol puso todas sus energías en la práctica de diversos deportes, incluyendo el fútbol y el esquí. También fue un gran aficionado al teatro y alguna vez consideró seriamente la posibilidad de convertirse en actor.
De joven, el futuro Pontífice mostró una gran inquietud por las artes literarias polacas. Tanto, que aún en el colegio pensaba seriamente en la posibilidad de continuar estudios de filología y lingüística polaca, pero un encuentro con el cardenal Sapieha durante una visita pastoral, le hizo considerar seriamente la posibilidad de seguir la vocación que tenía impresa -entonces aún sin develarse plenamente- en el corazón: el sacerdocio.
Era también un buen actor teatral. Cuenta Danuta Michalowska, una de las actrices integrantes del "Teatru Rapsodycznego" al que pertenecía Wojtyla, que cuando comunicó a sus compañeros de escena que tenía vocación sacerdotal, todos quedaron estupefactos: "Era el mejor; si hubiera seguido escribiendo hubiera sido premio Nobel de Literatura; si se decidía por el teatro, habría alcanzado la fama; todos pensamos que si elegía la carrera eclesiástica, al fin sería Papa".
Sus biógrafos señalan que en esta época de su vida conoció el amor humano en una de sus compañeras de teatro pero, como en una novela romántica, la joven murió víctima de la guerra que asolaba a la nación polaca.
En el año 1938 se marcha con su padre a Cracovia, donde se matricula en la universidad Jaghellonica en filología polaca. El 1 de septiembre de 1939, las tropas de Adolfo Hitler ocupan Polonia, cerrando todas las universidades, por lo que junto a otros jóvenes organizan una Universidad clandestina donde estudiaron filosofía, idiomas y literatura.
Los testigos de la gran visita de Juan Pablo II no la olvidaran jamás y la guardarán en sus corazones como uno de sus mejores recuerdos.
En 1983 la ciudad se vistió de alegría, ahora en el 2005 de tristeza, pero no se deben olvidar sus primeras palabras "con gran ilusión había esperado el momento de besar tierra panameña".
E. Maimone. En vida se inmortalizó, pero gracias a Dios descanza en paz.
P.Almanza. Dios tomó la decisión de que descansara. Por algo lo quizo así.
Saúl Paredes. Dios hizo su voluntad, al menos el Papa descansa.
Lucy Rocha. Oramos para que Dios le brinde misericordia y fortaleza.