Claudio Bravo, portero titular y capitán de la selección de Chile, llegó hoy a Santiago, donde completará el tratamiento de una lesión en su rodilla derecha, con autorización de su club, el Real Sociedad español.
"El club me dio la facilidad para venir, pues allá de todas formas no podía competir" dijo el cancerbero chileno en el aeropuerto de Santiago.
"No es lo mismo recuperarse solo en un gimnasio que poder venir para acá, porque podré estar con mi familia", añadió Bravo, que será tratado por el cuerpo médico de la selección de Chile.
El jugador padece un esguince grado dos en la rodilla derecha, sufrido en un partido del torneo español de segunda el pasado 27 de marzo, pero la lesión no pone en riesgo su participación con la 'Roja' en el próximo mundial de Sudáfrica.
"La idea ahora es recuperarse lo antes posible, estoy con todas las ganas. Ahora me pongo a completa disposición de del cuerpo médico de la selección", dijo Bravo.
Basado en la evolución que ha tenido la lesión, el portero dijo que estará en plenas condiciones de jugar a mediados de mayo, un mes antes de la Copa del Mundo.
Las selección de Chile, encasillada en el grupo H del Mundial, junto a Honduras, Suiza y España, jugará hasta entonces al menos siete partidos de preparación, según Harold Mayne-Nicholls, presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP).
Añadió, no obstante, que aún falta definir a tres de los rivales y confirmó el amistoso con México, el 16 de mayo en el Estadio Azteca.
El 30 de mayo la 'Roja' se medirá con Irlanda del Norte en la ciudad de Chillán y el mismo día, cinco horas después, contra Israel en Concepción.
Faltan por definir los rivales del 5 de mayo en Iquique, del día 26 en Calama y del 4 de junio en Santiago, pero el día 9, en Nelspruit (Sudáfrica), los dirigidos de Bielsa tendrán su último ensayo, frente a Nueva Zelanda.