El trofeo que reciba el ganador del premio al Jugador Más Valioso (MVP) de las finales de la liga, tendrá el nombre de Bill Russell, el legendario pívot que lideró a los Celtics de Boston a 11 títulos de la NBA en 13 temporadas, incluyendo ocho consecutivas.
Así lo informó el comisionado de la NBA, David Stern, quien se preguntó: "¿qué mejor nombre para este prestigioso premio que el de uno de los más grandes jugadores de todos los tiempos?".
"Bill inspiró a toda una generación no sólo de aficionados al baloncesto, sino a los estadounidenses en general. El es respetado por colegas, entrenadores y aficionados, y su legado claramente ha resistido la prueba del tiempo".
Russell ayudó a los Celtics a ganar la corona en 1957 en su campaña de novato, la cual dio inicio a una serie de 10 apariciones consecutivas en las finales de la NBA, que les permitió ganar ocho títulos de 1959 a 1966.
Posteriormente se convirtió en jugador-entrenador después de que Red Auerbach se retirara al finalizar la temporada de 1966, convirtiéndose en el primer entrenador afroamericano en la historia de la NBA.
Russell guió a los Celtics a ganar los títulos de 1968 y 1969, el primer año en que la NBA otorgó un premio al Jugador Más Valioso.