El presidente afgano, Hamid Karzai, defendió hoy su decisión de disolver las empresas de seguridad privada que operan en el país, al asegurar que "roban", "generan corrupción" y se convierten en "grupos terroristas de noche".
En una entrevista de la cadena ABC, el líder afgano, que emitió el pasado día 17 un decreto para disolver las compañías de seguridad privadas en un plazo de cuatro meses, justificó su decisión asegurando que la presencia de estas firmas impiden que las instituciones de seguridad de Afganistán se desarrollen y crezcan.
Por eso ha decidido prescindir de las empresas de seguridad privada, muchas de las cuales trabajan para Estados Unidos.
Se trata de compañías, dijo, "que están dirigiendo una estructura de seguridad paralela a la del Gobierno de Afganistán, que generan corrupción, saquean y roban a los afganos y acosan a los civiles".
Volvió además a acusar a algunos de los agentes de seguridad privada de "ladrones de día y terroristas de noche".
"Son definitivamente un obstáculo, un impedimento muy serio al desarrollo de las instituciones de seguridad afganas, la Policía y el Ejército", recalcó Karzai.
Impiden que los jóvenes afganos ingresen en las fuerzas de seguridad, especialmente en la Policía, porque en las empresas de seguridad privada ganan más dinero, tienen mayor libertad de acción y no se tienen que someter a "ninguna disciplina", opinó.
El presidente afgano aseguró, no obstante, que creará una "base" para aquellas firmas de seguridad privada que garantizan la protección de embajadas y de ONG y escoltan a los diplomáticos o miembros de gobiernos extranjeros en sus desplazamientos.
Pero, agregó, "no vamos a permitir que estén en los caminos, en los bazares, en las calles, en las carreteras y tampoco les vamos a permitir que protejan la cadena de suministro; ése es el trabajo del Gobierno afgano y de la Policía afgana", insistió.
En Afganistán hay 52 compañías de seguridad privada, la mayoría extranjeras, aunque sólo una veintena están registradas con la ISAF.
Un total de 26.000 agentes de seguridad privada trabajan para los departamentos de Defensa y de Estado de EE.UU. y para la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID).
Washington ha dicho que comparte el objetivo de Karzai de prescindir de las empresas de seguridad privada, pero considera que aún no ha llegado el momento para que las fuerzas afganas asuman ese papel y que preferiría una disolución gradual.
En la entrevista, el presidente Karzai también consideró se puede ganar la guerra contra el terror en Afganistán.
"Creo que la campaña contra el terrorismo la podemos ganar", señaló.
Por otra parte, admitió que intervino para sacar de prisión a un asesor cercano que fue detenido por cargos de corrupción.
Mohammad Zia Saleh fue arrestado por orden del fiscal general, según dijo el Washington Post este jueves.
"Sí, sí, intervine". "Este hombre fue sacado en nombre de la ley afgana de su casa en medio de la noche por 30 hombres enmascarados con Kalashnikov", afirmó.
"Esto es de los tiempos de la Unión Soviética", agregó.
Karzai adelantó además que el lunes dará instrucciones para que dos unidades especiales de lucha contra la corrupción, respaldadas e impulsadas por EE.UU. actúen "acorde a las leyes afganas y la soberanía del Estado afgano".
Aseguró que esas unidades seguirán existiendo si se ajustan a la ley del país y respetan los derechos humanos, y también recalcó que la investigación del caso de Salehi seguirá su curso.
La lucha contra la "corrupción tiene que ser tratada con la mayor eficacia y con mucha presión, pero tienen que hacerse en todas las esferas, sin tener en cuenta la afiliación política y sin la influencia de intereses extranjeros creados", afirmó.
Por último, indicó que "hay contactos individuales con algunos elementos talibán", pero "no hay todavía un proceso formal" de reconciliación, al tiempo que aseguró que defenderá los derechos de las mujeres en un posible acuerdo de paz, y calificó de "terrible" la lapidación de un hombre y una mujer acusados de adulterio por un grupo de insurgentes.