El presidente de Ecuador, Rafael Correa, desmintió hoy que haya hecho un pacto con el ex gobernante Abdalá Bucaram, como éste afirmó a la prensa local, y manifestó que el gobierno del hoy asilado en Panamá fue "terrible".
Correa, en una entrevista con Radio Visión, se refirió a un titular aparecido este martes en un diario local que señalaba: "Abdalá pacta con Correa y pide igual trato que a (Manuel) Zelaya".
El titular da paso a una entrevista en la que Bucaram, que fue depuesto por el Parlamento en 1997, considera que el actual Gobierno puede investigar el "golpe de Estado" en su contra.
"Si reclamamos por el golpe a (Manuel) Zelaya", presidente de Honduras destituido el pasado 28 de junio, "tenemos que aprender a reclamar por el golpe a Bucaram", señaló el ex mandatario al diario El Universo.
Bucaram, que gobernó Ecuador de agosto de 1996 a febrero de 1997, fue destituido por el Parlamento por "incapacidad mental para gobernar", decretada sin examen médico ni derecho a la defensa, y desde entonces vive asilado en Panamá.
Correa indicó hoy que no han tenido conversaciones con el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), que lidera Bucaram, y aseguró que continuará luchando contra la "partidocracia" a la que achaca gran parte de los males de este país.
"La única vez que hablé con Abdalá Bucaram, fue cuando salí del Ministerio de Economía (2006), que me llamó para ofrecerme la candidatura presidencial por el PRE y le dije: 'no, muchas gracias'", comentó.
Agregó que incluso tiene "motivos personales para estar contra el PRE", pero no entró en detalles.
El supuesto pacto del oficialismo con el Gobierno se da en momentos en que se habla de acuerdos entre políticos con miras a la instalación de la Asamblea Nacional (ex Parlamento), prevista para el próximo 31 de julio.
También el ministro Coordinador de la Política, Ricardo Patiño, aseguró hoy que "no ha habido acuerdos políticos" e indicó en la radio Sonorama que el Gobierno no puede interferir en temas judiciales, como es el caso de Bucaram, quien ha sido procesado por supuesta malversación de fondos públicos.
Añadió que el hecho de que dos ex ministros del actual Gobierno hayan participado también en la administración de Bucaram, no tiene nada que ver con la política ni representa vinculación entre la actual administración y la del destituido presidente.