El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió hoy durante su discurso al pueblo brasileño en Río de Janeiro que volverá a la ciudad para los Juegos Olímpicos de 2016.
Tras apuntar que Chicago, su ciudad, resultó derrotada en la votación que en 2009 designó a Río de Janeiro como sede de los Olímpicos, Obama aseguró que "si los Juegos no pueden ser allí, no hay otro sitio donde preferiría verlos que en Río".
"Pienso volver en 2016 cuando eso ocurra", aseguró, entre aplausos en el Teatro Municipal.
Quizás sea mejor que para entonces practique la pronunciación de los nombres de los clubes de fútbol cariocas puesto que en su discurso, ante una audiencia de unas 1.800 personas, el presidente comenzó con un saludo en portugués, ante el entusiasmo y los vítores de los presentes.
"Rio, cidade maravilhosa, boa tarde a todo o povo brasileiro" (Río, ciudad maravillosa, buenas tardes a todo el pueblo brasileño), declaró Obama, con una correcta pronunciación.
Sus habilidades con la lengua de Camoes, sin embargo, mostraron casi inmediatamente sus limitaciones.
El presidente procedió a agradecer ("obrigado") a la gente su presencia en el teatro, en día domingo y con la perspectiva de poder ver más tarde un partido de fútbol entre el Vasco da Gama y el Botafogo, dos equipos rivales de la ciudad.
Obama no tuvo problemas para pronunciar "Vasco", entre los abucheos de parte de los presentes, alguno de los cuales llegó a gritar "¡Flamengo!", en alusión al archirrival de plaza, cuya camiseta el mandatario recibió hoy de manos de Patricia Amorim, la presidenta de ese club, que ha cedido su campo de entrenamientos como helipuerto para el Marine One.
Pero se trabó, entre risas, al pronunciar "Botafogo". "Me doy cuenta de que los brasileños no renuncian con facilidad al fútbol", apuntó.
Inicialmente su discurso se había previsto al aire libre, en la plaza Cinelandia, frente al Teatro, pero por motivos de seguridad, entre otros, a última hora se trasladó el evento al interior, dando así al discurso un aire más formal.
El presidente, descorbatado, trató de dar un toque de informalidad a su comparecencia saludando además a los cariocas (Río de Janeiro), paulistas (Sao Paulo), bahianos (Bahía) y mineiros (Minas Gerais), y el público le correspondió aplaudiéndole con entusiasmo en varias ocasiones.