El presidente Uribe arranca un difícil año en el cierre de su Gobierno


El presidente colombiano, Álvaro Uribe, arranca hoy su último año de Gobierno inmerso en tensas relaciones con algunos de sus vecinos, con un panorama económico mundial que no ayuda, y a lo que se suma el TLC con EE.UU. que sigue sin ser aprobado en el Congreso estadounidense.


Las enrarecidas relaciones con Venezuela y Ecuador, obligó a Uribe, elegido por primera vez en 2002, a realizar esta semana una gira relámpago por siete países suramericanos a los que explicó los alcances de un acuerdo que negocian Bogotá y Washington, por el cual militares estadounidenses puedan utilizar siete bases colombianas para combatir el narcotráfico y el terrorismo.


El presidente colombiano no incluyó en su periplo a Venezuela y Ecuador, que han señalado abiertamente su rechazo a que Estados Unidos opere desde bases colombianas por considerarlo peligroso para la región.

 

Precisamente hoy se pronunció el presidente Barack Obama y aclaró que Estados Unidos no tiene intenciones de establecer una base militar en Colombia y que de lo que se trata es de mejorar los lazos de cooperación con el país andino.


"Creo que es un buen momento para desbancar el mito de que estamos estableciendo bases militares estadounidenses en Colombia. Esa declaración no se apoya en los hechos, así es que seamos absolutamente claros de que tenemos un acuerdo de seguridad con Colombia durante muchos años y lo hemos actualizado", explicó Obama.


También, la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, expresó hoy el respeto de España a la decisión de Colombia, "en el ejercicio de su soberanía".

 

Fernández de la Vega expresó ese respeto en una rueda de prensa que ofreció en el Palacio presidencial de Bogotá, luego de reunirse con el presidente Uribe.


Por otro lado, en el aspecto económico Uribe pasa trabajos, pues la crisis mundial afecta al país, pese a que según organismos multilaterales como el Banco Mundial, han dicho que Colombia se preparó adecuadamente y saldrá bien librado y podrá recuperarse antes que otras naciones.


Sin embargo, la situación es un poco más compleja, ya que la semana pasada Venezuela congeló las relaciones comerciales con Colombia, en tanto que Ecuador comenzó a aplicar salvaguardas a más de 1.700 partidas colombianas que son exportadas a ese país, lo que sin duda deja a la economía sin dos de sus socios más importantes.

 

Además, a eso se le agrega el hecho de que el Congreso de Estados Unidos no ha aprobado el Tratado de Libre Comercio (TLC), pues le exige más resultados en el campo de los derechos humanos.


Rotas las relaciones comerciales con Caracas y con Quito, y sin el TLC con Estados Unidos, los empresarios colombianos comienzan a despedir empleados aumentando la tasa de desempleo en el país que según el Departamento Nacional de Estadística (DANE), fue del 11,4 por ciento en junio de este año.


Otro de los aspectos con los que tendrá que lidiar Uribe es el relacionado con el referendo reeleccionista que le permitiría presentarse como candidato en las elecciones de 2010.

 

A esta iniciativa, de origen popular, todavía le falta la conciliación y la revisión de la Corte Constitucional, que dirá si se ajusta a la Carta Magna.


El mandatario no ha dicho abiertamente si se presentará como candidato para una segunda reelección, sin embargo, en una reciente entrevista señaló que espera que el Congreso tome una pronta decisión sobre la convocatoria a un referendo para consultar a los ciudadanos si están de acuerdo con que aspire a una segunda reelección.


Internamente, Uribe tiene altos índices de popularidad y según las encuestas de la firma Gallup Colombia, los picos de aceptación de opinión para el mandatario colombiano oscilaron, entre 2002 y 2009, del 65% al 85%, teniendo como punto más alto la medición realizada tres días después de la Operación Jaque (julio de 2008), que permitió la liberación de 15 secuestrados.


Otro de los golpes con los que Uribe ganó popularidad, fue el que terminó con la muerte de alias "Raúl Reyes", segundo al mando de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en una operación de militares colombianos en Ecuador.


Contrastando con estos hechos, Álvaro Uribe tiene la crítica, nacional e internacional, por los llamados "falsos positivos", en los que militares colombianos presentaban a personas de bajos recursos como guerrilleros abatidos en combates.


Así las cosas, a Uribe le espera un año arduo, el último de los siete años que ha gobernado, en el que se pondrá a prueba su pericia como jefe de Estado.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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