El presidente del Consejo de Ministros de Perú, Yehude Simon, declaró hoy: "si supiéramos que hay una persecución política renunciaríamos de inmediato", al rechazar las denuncias de acoso lanzadas por el líder opositor Ollanta Humala.
En rueda de prensa con corresponsales extranjeros Simon dijo no entender "por qué el señor Humala piensa que lo van a seguir o a hacer daño" pues "daría la impresión de que es un país policíaco, cuando aquí toman puentes y carreteras e insultan a los gobernantes y nadie dice nada".
El Partido Nacionalista Peruano (PNP) denunció el pasado 20 de noviembre que su líder, Ollanta Humala, es perseguido por el Gobierno de Alan García y conminó al Ejecutivo a deslindar vínculos con una supuesta investigación por el delito de terrorismo.
El diario limeño La Primera publicó en ese momento unos supuestos documentos secretos de la Dirección Contra el Terrorismo (Dircote) de la Policía Nacional, que señalan que Humala está siendo investigado por el delito de terrorismo, junto a varios dirigentes de la izquierda peruana.
El supuesto informe está fechado el 10 de noviembre pasado y, para el rotativo, "fue ordenado desde el más alto nivel de Gobierno" que preside García.
El primer ministro agregó hoy sobre el particular que nadie tiene por qué alarmarse y le pidió a Humala, líder del Partido Nacionalista Peruano, que el día que sea presidente "sepa respetar cuando el pueblo protesta" como lo hace el Gobierno de Alan García (2006-2011).
También descartó que haya un seguimiento especial contra los líderes del izquierdista partido Patria Roja, como denunciaron medios de comunicación hace unos días.
"Aceptamos un partido como Patria Roja, (porque) entendemos que es parte de la democracia, pero nos negamos a creer que tiene relación con el terrorismo, que sean cómplices con la subversión", afirmó Simon.
El jefe del gabinete, que también tiene un pasado político de izquierda, declaró que "hay una izquierda radical, pero está muy lejos de ser terrorista".
Lamentó que a Perú se le quiera polarizar porque "tiene que estar unido para luchar contra esta lacra del terrorismo", que ya ha dejado "muchos huérfanos y viudas".
De otro lado, Simon dijo que la meta del Gobierno de García es reducir los 26 departamentos que actualmente tiene a "no más de 12 regiones transversales", que congreguen a varios de los actuales departamentos.
Respecto a los planes para enfrentar la crisis económica, el primer ministro dijo que "hay que reducir el tamaño del Estado", pero "reducir la inversión pública sería un crimen" porque traería una "desocupación bárbara" y desincentivaría a la inversión privada.
"En Perú estamos completamente retrasados con excepción de la costa, porque la sierra y la selva están desintegradas, no hay vías de comunicación", indicó Simon para argumentar la necesidad de adelantar el gasto en infraestructura y proyectos regionales.
En tal sentido, reiteró que el Gobierno no puede aplicar más austeridad que la que se impuso este año y confió en que el Producto Interno Bruto crecerá 3 por ciento en 2009, unos seis puntos porcentuales menos que en 2008.