El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, manifestó hoy a su vuelta de Irán que las autoridades de la República Islámica le han asegurado que el programa nuclear iraní no va encaminado a la producción de armas.
Erdogan pidió al mundo además que, para no medir con dos varas, también cuestionara el programa de armas nucleares de Israel, según informa la agencia turca "Anadolu".
El primer ministro llegó en la madrugada de hoy a Ankara, procedente de Teherán, y resumió ante varios medios los resultados de su viaje a Irán, tras su participación en la Cumbre de Seguridad Nuclear, celebrada esta semana en Seúl (Corea del Sur).
Erdogan afirmó que había explicado claramente al presidente estadounidense, Barack Obama, que el Supremo Guía de Irán, Ali Jamenéi, le había asegurado que su religión no permite el desarrollo de armas de destrucción masiva.
"Jamenéi dice que de acuerdo con la sharia (ley coránica) no se pueden emplear armas de destrucción masiva; dice que no hay lugar para tales cosas en su religión. Tras una afirmación así, yo no puedo pretender que Irán esté desarrollando armas nucleares", agregó.
"De nuevo compartimos nuestras ideas de forma sincera con la parte iraní y seguiremos trabajando para encontrar una solución diplomática a este problema", dijo el político turco.
"Lo mismo dice el presidente (Mahmud Ahmadineyad). ¿No tienen derecho a mantener un programa nuclear con fines pacíficos?" abundó el primer ministro.
"Nuestro deseo es que el mundo se comporte de manera justa. Pero el mundo muestra en todas partes su justicia: en este momento, la situación de Israel es obvia. Tienen tantas cabezas nucleares y nadie les pregunta nada. Occidente debería preguntar esto también", finalizó Erdogan.