El mayor peligro que afronta el Partido Comunista de China (PCCh) es la corrupción, que sino se soluciona "cambiará el concepto del propio Partido, adormecerá al Gobierno y la población morirá", dijo el primer ministro chino, Wen Jiabao, citando un proverbio chino, informó hoy el diario "Nuevo Pekín".
El jefe del Ejecutivo instó a aumentar la transparencia de las actuaciones gubernamentales y a crear más condiciones para que la población vigile las acciones del Gobierno.
Según afirmó Wen en la quinta conferencia sobre "el trabajo limpio del Gobierno", celebrada ayer, "es necesario fortalecer la vigilancia democrática, responder a tiempo a las denuncias de la sociedad y de los medios y desarrollar investigaciones cuyos resultados deben publicarse".
"Actualmente, la lucha contra la corrupción no cumple las expectativas de la sociedad. Es la amenaza más crucial que afronta el partido gobernante y puede socavar completamente las bases políticas del país si no se resuelve apropiadamente", señaló.
Wen presentó nuevas medidas anticorrupción para adquisiciones gubernamentales, licitación de proyectos, presupuestos y reducción de costes y pidió una plataforma electrónica unificada para publicar los datos y un mercado nacional para licitación de proyectos y transacciones de recursos públicos.
"El número de casos de corrupción en las empresas estatales crece a medida que tienen más poder y dinero, que no debe ser empleado para obsequios lujosos, recepciones, compra de vehículos y viajes a ultramar", concluyó Wen.
El mismo día de las manifestaciones del primer ministro, el órgano disciplinario del PCCh emitió nuevas normas para regular la conducta de los directivos de empresas estatales.
Los directivos que malversen activos estatales, que pidan o reciban sobornos o que comercien de forma ilegal en busca de ganancias para ellos mismos u otros, recibirán advertencias, serán removidos de sus cargos o incluso expulsados del Partido.
Las normas especifican que los directivos no pueden buscar ganancias para sí, esposas, hijos o "partes especiales" usando "información interna, secretos comerciales, derechos de propiedad intelectual de empresas y canales especiales", o en la cotización, reestructuración y emisión adicional de acciones de sus compañías.
Además, quienes "manipulen informes de contabilidad", registren nuevas compañías en ultramar, inviertan, compren acciones o adquieran bienes raíces usando el capital de sus empresas bajo su nombre o el de otros, también serán despojados de su calidad de miembros del Partido, añaden las normas.
Los directivos de empresas estatales no podrán aceptar cargos en compañías privadas o de inversión extranjera, así como ser intermediarios con sus antiguas empresas.
Para finalizar, las normas establecen que los directivos no podrán incluir gastos no laborales en reembolsos, viajar a costa del erario público, adquirir autos o instalaciones de lujo, y aceptar cargos, títulos profesionales y otros beneficios mediante engaños.