El presidente de Uruguay, José Mujica, afirmó en una entrevista publicada hoy por el semanario Búsqueda que entre el poder que tienen los sindicatos y el gigantesco aparato estatal, "en este país no te dejan hacer nada".
"Cualquier cosa que vas a hacer es como un parto", sostuvo el gobernante del bloque izquierdista Frente Amplio, que puso como ejemplo la venta de un residencia presidencial en Punta del Este para reinvertir el dinero en viviendas sociales, que tardó ocho meses en concretarse.
En Uruguay "es fácil mandar un proyecto de ley, pero andá a saber cuándo sale y andá a saber cuándo se aplica", sostuvo.
El proyecto de reforma del Estado, que da empleo a un tercio de los trabajadores del país, ha generado "otro lío bárbaro", continuó.
"Firmé un decreto para que los funcionarios públicos trabajen un mínimo de seis horas, ¡de seis horas!, y hasta eso generó lío", pese a que "hace tiempo que en muchas partes del Estado se trabaja menos que eso".
El ex guerrillero de 75 años, que asumió el poder el 1 de marzo pasado y en octubre sufrió una huelga general, se refirió asimismo a ciertos dirigentes sindicales que son un escollo para sacar adelante sus proyectos.
Indicó, por otra parte, que la nación sudamericana va por el buen camino si se toma en cuenta su nivel de recaudación tributaria, más parecido al de los países escandinavos que a Centroamérica o Paraguay, donde "nadie paga impuestos".
Sin embargo, "en Suecia y Noruega las cosas funcionan por que el Estado es eficiente", cosa que no sucede en Uruguay, donde el Estado "funciona mal", argumentó.
Consultado sobre el proyecto oficialista que la semana pasada logró en el Senado la flexibilización del secreto bancario, admitió que no es economista, pero tiene "sentido común" y "el mundo está cambiando".
"Ahora al mundo rico no le convienen más los paraísos fiscales. Está en otra. Quiere tener todo controlado", manifestó.
"Que me den un crédito. Seguro que en la reelección no estoy pensando. Ni siquiera sé si llego", concluyó la entrevista Mujica, en alusión a su avanzada edad y a sus problemas de salud crónicos, que este año le impidieron realizar un viaje a Europa.