El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), con 47 diputados, y la formación Izquierda Unida (IU), con 12, pueden gobernar en la región de Andalucía si llegan a un pacto tras las elecciones celebradas hoy, en las que el Partido Popular (PP) logró 50 escaños.
La victoria del PP, la primera en esta región del sur de España, no alcanzó los 55 diputados de la mayoría absoluta que le permitiría gobernar en solitario.
El PP subió 3 escaños respecto a las elecciones de 2008, mientras que el PSOE perdió 9, e IU dobló su representación en el Parlamento de Andalucía al pasar de 6 a 12 diputados.
El candidato del PP a la presidencia regional, Javier Arenas, proclamó la victoria de su partido, que definió como "un hecho histórico" tras más de 30 años de gobierno socialista.
También se ofreció para garantizar "la estabilidad y la gobernabilidad" de la región a través del dialogo.
La "número dos" del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, calificó de "histórica" la victoria, que dijo "es el mejor resultado obtenido por el PP en Andalucía".
En una declaración en la sede del partido en Madrid, destacó asimismo que el Partido Popular es la "fuerza más votada".
El candidato del PSOE en Andalucía, José Antonio Griñán, afirmó que no esperaban "tanto" en "las circunstancias sociales y económicas tan difíciles" en las que se celebraron los comicios.
Fuentes del Partido Socialista consideraron que los resultados son excelentes y "una primera factura" al Gobierno de Mariano Rajoy por parte de la ciudadanía.
El coordinador federal de IU, Cayo Lara, expresó su satisfacción por los resultados al convertirse su formación en la fuerza clave para gobernar en Andalucía, donde ha doblado su representación parlamentaria.
Lara consideró que los ciudadanos han castigado la política neoliberal del PP y han "deslegitimado" los recortes sociales y la reforma laboral acometida por el gobierno que preside Mariano Rajoy.