El Pulso de Panamá
El Pulso de Panamá – 19 de julio de 2012
El abogado del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Varela Hermanos y Afiliadas (Sintevha), Samuel Rivera, confirmó ayer que el reclamo salarial contra la empresa licorera Varela Hermanos S.A. sigue en pie, sin que haya un acuerdo final hasta la fecha.
El panorama es diferente al que manifiesta la empresa en varios de sus comunicados, aduciendo que no existe un conflicto laboral con parte de sus trabajadores.
"La empresa y el sindicato continúan buscando la mejor alternativa para los trabajadores en este caso. La empresa tienen un debate jurídico con el Mitradel, y el sindicato está en la espera de que esto se resuelva", dijo Rivera.
Unos 220 trabajadores sindicalizados de la empresa Varela Hermanos S.A. reclaman el ajuste de su salario mínimo de 1.98 dólares la hora a 2.08 dólares, tal y como lo decretó el Gobierno en diciembre del año pasado, para los empleados relacionados con la actividad de la caña de azúcar y sus derivados.
Los miembros del Sintevaha aprobaron en asamblea general, el pasado 24 de marzo, presentar al Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) un pliego de peticiones por violaciones del Código de Trabajo, contra la empresa Varela Hermanos S.A. y empresas afiliadas.
Otro grupo de mil trabajadores, aproximadamente, se mantiene al margen de los reclamos de los trabajadores. Se trata de los llamados trabajadores leales a la familia Varela.
Ayer, el abogado Rivera dijo a [B]Panamá América,[/B]que cualquiera que sea la solución a este conflicto laboral, "tiene que ser retroactiva al mes de enero". Esto haciendo referencia al salario no pagado de los trabajadores luego del último ajuste, según el reclamo.
Rivera -en un correo electrónico enviado a este diario- también aclaró ayer que el sindicato "no acepta ni aceptará ninguna represalia, ni la empresa le ha planteado represalias a los trabajadores ni al sindicato, como siempre se ha tenido una relación de respeto".
Diferencias.
Varela Hermanos S.A. no ha desistido de su posición frente al reclamo de los trabajadores. Según la empresa, su actividad es destilación, mezcla y rectificación de bebidas alcohólicas en la que el salario mínimo es de 1.98 dólares la hora y no los 2.08 dólares que reclaman los trabajadores del Sintevha.
Pero el secretario general del Mitradel, Hernán García, le respondió el 19 de abril a la empresa, y sostuvo que debía pagar como salario mínimo a sus trabajadores en la planta de Pesé, 2.08 dólares la hora, ya que su actividad consiste en el procesamiento de la caña de azúcar, venta de productos y subproductos derivados de la caña de azúcar.
“Dentro del rubro de industrias manufactureras, el salario mínimo del procesamiento de la caña de azúcar es de $2.08 la hora, aplicable a la empresa Varela Hnos. S.A., la Región 2, distrito de Pesé”, detalló la nota de García.
Dirigente sindical rechaza publicación
El secretario general del Sintevha, Salomé Quintero, calificó de “falso y tendencioso” el reportaje que el pasado martes publicó Panamá América y en el que se afirmó que los trabajadores sindicalizados de la empresa Varela Hnos. S.A. tenían temor a futuras represalias, por haber reclamado el último ajuste al salario mínimo. Señaló, a través de un comunicado a página completa publicado en varios medios escritos, que nunca fue abordado formalmente por el periodista Rafael Berrocal, además de que se tomaron imágenes de su persona sin su consentimiento y que se entró a los predios de la empresa sin autorización.
Sin embargo, Berrocal se reitera en que el lunes pasado Quintero manifestó que las publicaciones hechas del caso habían desviado el objetivo a la esfera política, y que no podía hacer declaraciones porque nadie le garantizaba que a futuro la empresa no iba a tomar represalias.
Quintero fue contactado el pasado lunes en su puesto de trabajo (hay pruebas gráficas) por un equipo de reporteros identificado como miembros del Panamá América, que en todo momento solicitaron autorización para ingresar a ese sector.
Panamá América, por pedido de Quintero, se comunicó con su abogado, Samuel Rivera, pero tras varias llamadas el lunes pasado, no fue posible ubicarlo.