El Pulso de Panamá
El Pulso de Panamá – 2 de agosto de 2012
Uno de los avances para la población con autismo en Panamá ha sido la apertura del Centro Ann Sullivan, el primero de corte estatal, que atenderá a la niñez diagnosticada, les dará formación educativa, terapias a ellos y a su familia, ayuda para enfrentar su realidad, lograr que sean productivos e insertarlos en el mercado laboral.
El interés de la primera dama sobre la realidad del autismo en Panamá surgió a raíz de su participación en la Asamblea de las Naciones Unidas y de visitas a instituciones en Israel y el Centro Ann Sullivan de Perú, que marcó el modelo panameño.
En Panamá, el centro divide el proceso en educación temprana, de 0 a 2 años, e inclusión por la vida, subdividido en 4 grupos: de 3 a 5 años, de 7 a 9 años, de 11 a 13 y de 14 a 17 años, con actividades de teatro, clases de cómputo, deportes, arte y un programa que consiste en la capacitación a familiares.
El centro proporciona un sistema educativo integral con programas que abarcan toda la vida de sus participantes, desde sus inicios hasta la inserción al mundo laboral, en el que la familia aporta el 70% y el centro 30%, lo que destaca la importancia del seno familiar.
El centro inició sus clases el pasado mes en la antigua sede de la Embajada del Reino Unido, en la Avenida Balboa, con 35 estudiantes y 12 terapeutas.