El Pulso de Panamá
El Pulso de Panamá – 9 de agosto de 2012
Guillermo Cupeiro, enlace con la empresa que vendió los equipos, explicó que la pasteurización es un proceso complejo que elimina el 99.9% de las bacterias y el 100% de los virus.
Consiste en pasar la leche, de 62.5 grados centígrados a menos tres grados centígrados para luego almacenarla, manteniendo siempre la cadena de frío que debe estar entre menos 3 a menos 5 grados centígrados.
Dijo que durante todo el proceso se hacen pruebas de calidad para certificar que no se pierdan los nutrientes y proteínas, que son los que le dan la inmunidad, como la grasa, que ayuda a aumentar a los prematuros de peso, que es lo que se quiere.
A la leche antes de congelarla se le hacen todas las pruebas bacteriológicas para certificar que está apta para el consumo del neonato y que no han crecido bacterias.
La leche se debe mantener siempre congelada antes de realizar el procedimiento. El equipo tiene la capacidad de procesar entre 200 a 300 frascos al día.