El Salvador expresó hoy su "honda preocupación" por la violencia que afecta a Costa de Marfil desde la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en noviembre pasado, y por los "continuos ataques" contra la misión de la ONU.
"El Gobierno de El Salvador expresa su honda preocupación por la situación de violencia en la región de Abiyán, Costa de Marfil, acrecentada después de los comicios electorales", señaló la cancillería salvadoreña en un comunicado.
Manifestó, además, su preocupación "por los continuos ataques contra la Operación de las Naciones Unidas en Costa de Marfil (ONUCI)".
El gobernante marfileño, Laurent Gbagbo, ha pedido insistentemente la salida de Naciones Unidas del país, después de que el organismo certificara los resultados de las elecciones presidenciales del pasado noviembre que dieron la victoria a Alassane Ouattara.
Gbagbo se niega a entregar el poder y cuenta con el apoyo de las fuerzas armadas, que mantienen cercado el Hotel Golf de Abiyán donde se halla refugiado el político opositor bajo protección de los "cascos azules".
Al menos 260 personas han muerto en incidentes y choques violentos entre partidarios de los dos bandos en los dos últimos meses, aunque la cifra real de fallecidos podría ser más aún más alta, según Naciones Unidas.
En ese sentido, El Salvador exhortó a las partes enfrentadas a cesar la incitación a la violencia y se unió al llamado de la comunidad internacional para propiciar que respeten el resultado de las elecciones.
"El Gobierno de El Salvador reitera su llamado para intensificar los esfuerzos de sensibilización de la comunidad internacional sobre las necesidades humanitarias, de recuperación y de reconstrucción de Costa de Marfil que resulten en una mayor cooperación para ese país", añadió.