El secretario general de la Aladi, el argentino Carlos Álvarez, afirmó hoy que la calificación de Uruguay como un paraíso fiscal hecha por el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy, es "una agresión absolutamente improcedente".
Álvarez, en un comunicado difundido por la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), que tiene su sede en Montevideo, afirmó que la declaración de Sarkozy, hecha durante la reciente cumbre del G20 en Cannes, "roza el más rancio estilo colonialista".
El jefe de Estado francés consideró a Uruguay como un "paraíso fiscal" y advirtió de que por ello "puede ser aislado de la comunidad internacional".
Esas declaraciones generaron el malestar del Gobierno uruguayo, que llamo a consultas a Montevideo a su embajador en Francia, Omar Mesa, y el lunes presentó una queja al representante diplomático francés en el país, Jean-Cristophe Potton.
"Amenazar a Uruguay" de que puede ser un país apartado de la comunidad internacional "es al menos una apreciación que llama al rechazo y la indignación de todos y sobremanera de los latinoamericanos", agregó el secretario general de la Aladi.
Álvarez, exvicepresidente de Argentina, señaló que "coincide" con las autoridades uruguayas en que los temas pendientes en materia tributaria y de transparencia fiscal "puedan ser tratados en los órganos de integración para que la región pueda desarrollar visiones y conductas comunes".
Esa conducta permitirá aumentar "la credibilidad internacional" de la región y además "exigir el respeto y la consideración de los países desarrollados", agregó.
El ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, Luis Almagro, ratificó hoy que el tema de la discrepancia con Francia es "de la agenda bilateral" y afirmó que "no forma parte de ninguna discusión u organismo multilateral".
Almagro descartó el lunes que Uruguay fuera a pedir algún tipo de respaldo a Argentina y Brasil, sus socios en el Mercosur y a la vez integrantes del G20, y afirmó que el gobierno "no tiene elementos" para pensar en una "conspiración internacional" contra el país.
Sin embargo, de forma reservada autoridades del gobierno consideraron que la administración de Cristina Fernández y en menor medida la de Dilma Rousseff tuvieron que ver con las declaraciones de Sarkozy tras la cumbre del G20, señaló la prensa local.
El senador opositor Jorge Larrañaga, que en la víspera fue recibido por el ministro de Economía y Finanzas Fernando Lorenzo para analizar la situación, afirmó que la presidenta argentina, presente en Cannes, fue quien pidió a Sarkozy que en el cierre de la cumbre se pronunciase sobre los "paraísos fiscales" y mencionara una lista de países que incluye a Uruguay.
Según Larrañaga, así lo reconoció el canciller argentino, Héctor Timerman, cuando manifestó a la prensa de su país que la presidenta Fernández afirmó en la reunión de los países del G20 que "todas las guaridas fiscales tienen que ser eliminadas" para evitar la evasión fiscal.
Las autoridades argentinas reclaman desde hace años a las uruguayas mayor información sobre las inversiones de argentinos en el país.
Uruguay firmó en los últimos años varios acuerdos de intercambio de información bancaria y financiera entre ellos con Francia, pero dejó para más adelante convenios similares con Argentina y Brasil.