La Corte Suprema de Justicia de Argentina advirtió hoy al Gobierno que el uso de los decretos presidenciales de necesidad y urgencia (DNU) debe ser "excepcional" y, por tanto, "limitado", informaron fuentes judiciales.
Por unanimidad, los integrantes del máximo tribunal de Argentina establecieron límites a esta medida presidencial a propósito de un fallo por el que declaran inconstitucional un DNU dictado en 2002 durante la presidencia de Eduardo Duhalde (2002-2003) que modificó la ley de seguros.
En el fallo, la Corte sostiene que estos decretos fueron establecidos "para atenuar el sistema presidencialista, fortaleciendo el rol del Congreso y la mayor independencia del poder judicial".
En opinión de los jueces supremos, sólo circunstancias "excepcionales" pueden justificar su uso, a la vez que consideran que "los criterios de mera conveniencia del Ejecutivo, por ser siempre ajenos a circunstancias extremas de necesidad, no justifican nunca la decisión de su titular de imponer un derecho excepcional a la nación en circunstancias que no lo son".
"El texto de la Constitución Nacional no habilita a elegir discrecionalmente entre la sanción de una ley o la imposición más rápida de ciertos contenidos materiales por medio de un decreto", añade el fallo en alusión a los DNU, una facultad del jefe de Estado.
Esta advertencia se produce después del conflicto suscitado en el país a comienzos de este año cuando la mandataria, Cristina Fernández, decretó la creación del Fondo del Bicentenario con 6.569 millones de dólares provenientes de reservas monetarias para el pago de deudas soberanas, y la posterior destitución del titular del Banco Central, Martín Redrado, por negarse a acatarlo.
La oposición acudió a la Justicia para frenar ambos decretos por considerar que Fernández debía respetar la previa consulta al Parlamento, lo que produjo una fuerte polémica institucional que se prolongó durante semanas.
Fernández, que en sus tiempos de legisladora fue una acérrima opositora al dictado de decretos de necesidad y urgencia, se jactó al comienzo de su Gobierno de no haber recurrido a una medida que había sido muy utilizada en los últimos años.
De hecho, el esposo y antecesor de la jefa de Estado, Néstor Kirchner (2003-2007), dictó 270 decretos de necesidad y urgencia durante su gestión, por lo que fue acusado por la oposición de haber firmado en su mandato más decretos que leyes.