El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil abrió hoy un plazo de cinco días para que el Gobierno italiano se manifieste sobre la petición de libertad del ex activista radical de izquierdas Cesare Battisti, presentada por sus abogados.
En un comunicado oficial, el magistrado Cezar Peluso requirió, asimismo, al ministro brasileño de Justicia, Tarso Genro, que le entregue una copia íntegra de la decisión del Comité Nacional para los Refugiados (Conare) que negó la petición de refugio de Battisti.
A pesar del rechazo de dicho comité, el ministro resolvió finalmente conceder el estatus de refugiado al ex activista italiano, lo que provocó las protestas del Gobierno italiano, que pidió ser escuchado en el proceso.
Tras la decisión del ministro, la defensa de Battisti pidió su libertad, así como la extinción del proceso de extradición en el STF.
A este respecto, el magistrado del STF manifestó hoy que "no hay duda" del interés jurídico de que el Estado italiano se manifieste sobre el caso, ya que, dijo, "es parte del proceso".
Por ello, abrió un plazo de cinco días para que el Gobierno italiano se manifieste, incluso para responder a la petición de la defensa de Battisti.
En este sentido, Peluso aseguró que una eventual presentación de nuevos requerimientos por parte de alguna de las partes "podría retrasar la conclusión del proceso".
La Suprema Corte es ahora la única instancia con poder de decisión, tanto para continuar con el proceso de extradición como para revocarla en favor de la orden de refugio.
Battisti fue juzgado y condenado a cadena perpetua en su país en 1993 por cuatro asesinatos. El ex activista escapó de cumplir la pena porque vivía en Francia en condición de refugiado.
Cuando las autoridades de ese país aprobaron entregarlo a Italia, Battisti huyó a Brasil, donde fue detenido en 2007 en la ciudad de Río de Janeiro.