Un dictamen del Tribunal Supremo declaró hoy inconstitucional un registro a una niña de 13 años a cargo de los responsables de un centro escolar, que en octubre de 2003 estuvieron cerca de desnudar a la menor cuando buscaban pastillas en su cuerpo.
Esta decisión de los trabajadores del centro educativo de Safford (en el estado de Arizona) se habría justificado si hubieran limitado su búsqueda a la mochila y las prendas no interiores de Savana Redding, que por entonces estaba en octavo grado, dijo la Corte.
Pero al investigar la ropa interior de la menor en busca de analgésicos prohibidos por el centro fueron demasiado lejos y violaron la Constitución de Estados Unidos, aclararon los jueces.
En caso de que hubieran sospechado que estaba en posesión de otras drogas más peligrosas, que supusieran un gran peligro para ella misma y otros compañeros, la inspección tal y como la realizaron estaría justificada, añadió la Justicia.
"En resumen, lo que faltaba entre las pruebas sospechosas que apuntaban a Savana era indicio alguno de peligro para los estudiantes por el poder de las drogas o su cantidad, y razones para suponer que llevara pastillas en su ropa interior", apuntó el juez David Souter.
Uno de los directores de la escuela por entonces, Kerry Wilson, llevó a la niña a su despacho, en donde le enseñó cuatro pastillas de ibuprofeno y otra de naproxen, que requieren receta médica y están prohibidas por las leyes de ese centro.
Wilson dijo a la niña que había recibido informaciones de que las estaba repartiendo entre los estudiantes, algo que ella negó. No obstante, permitió que revisase su mochila.
Tras no encontrar nada, el director decidió que otras dos mujeres del centro inspeccionaran más a fondo a la niña, aunque tampoco hallaron ninguna pastilla.