El terremoto que azotó a Haití frenará el intercambio comercial de la empobrecida nación caribeña con EEUU y en especial con el sur de Florida, donde se concentra la mayor población de haitianos que residen en este país, dijeron expertos.
Haití es el trigésimo quinto socio comercial de Florida y el comercio bilateral totalizó 824,8 millones de dólares en el 2008 un ligero incremento del 5,6 por ciento con respecto al 2007, según las cifras más recientes de Enterprise Florida.
"Con un desastre como este se interrumpirá (el intercambio) aunque de manera temporal", dijo a Efe Manny Mencia, vicepresidente de Desarrollo Internacional de Enterprise Florida, organismo que promueve el desarrollo económico de este estado.
El movimiento telúrico de 7.0 grados en la escala de Ritcher estremeció a Haití el martes, la nación más pobre del hemisferio Occidental, y la Cruz Roja haitiana ha informado que entre 45.000 y 50.000 personas pueden haber perecido y que hay tres millones de damnificados.
Mencia explicó que "a pesar de que la economía haitiana es muy pequeña, depende mucho de Florida. Como proveedores, nosotros les vendemos unos 400 millones de dólares anuales, en promedio, y Haití exporta a Estados Unidos, a través de Miami, unos 424 millones de dólares".
Anthony P. Maingot, profesor emérito de sociología de la Universidad Internacional de Florida (FIU), coincidió en señalar que el sismo podría afectar "totalmente a la economía de Haití. Eso es un país destruido".
La directora de las operaciones del Banco Mundial en el Caribe, Yvonne Tsikata, ha dicho que se prevé que Haití perderá más del 15 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) por el terremoto.
El año pasado el PIB de esa nación se desplomó 15 ciento tras ser arrollada por cuatro tormentas tropicales.
Los sectores de las empresas maquiladoras y de turismo, afirmó Maingot, se estaban recuperando, pero la poca actividad industrial está destruida porque se concentraba en Puerto Príncipe, la zona más impactada por el terremoto.
Antes de que la naturaleza golpeara de nuevo a Haití, su intercambio comercial con el sur de Florida mostraba señales de mejoría con un incremento de 5,9 por ciento en los primeros once meses de 2009, según un informe de la revista WorldCity Business.
Gran parte del incremento fue impulsado por las ventas haitianas de camisetas y abrigos.
Del total de 503,4 millones de exportaciones a Estados Unidos en ese periodo de tiempo, 194,5 millones correspondieron a camisetas y 165,5 millones de dólares a abrigos importados por Miami.
La principal exportación de Estados Unidos son donaciones caritativas, según la publicación de negocios, y de 730,2 millones de dólares en ventas a Haití en ese período, 161,8 millones de dólares estuvieron en esa categoría, con 54,5 millones de dólares procedentes de Miami.
Maingot, autor de varios libros sobre el Caribe y Haití, destacó el lado positivo de la actual situación: puede fomentar un proceso de reconstrucción del país, "pero de proporciones internacionales y a un plazo larguísimo".
"Se necesita un plan Marshall internacional, porque dónde se meten casi 9 millones de personas? Puerto Príncipe fue construida para 300.000 y tiene ahora cuatro millones porque el sector agrícola ha decaído a tal punto que la gente emigra a la ciudad", dijo a Efe.
En el sur de Florida residen cerca de 292.000 haitianos, según el Censo de Estados Unidos.
Para el catedrático es de importancia fundamental implementar un plan global de descentralización en Haití, aunque es un paso "muy difícil porque no hay infraestructura, carreteras, ni agua".
Mencia, por su parte, manifestó cierto optimismo con el clima de negocios a medio plazo.
"Nuestra experiencia con desastres naturales es que la ayuda de los organismos multilaterales eventualmente se traducirán en negocios y el dinero irá a reconstrucción. Como Florida es el mayor proveedor a Haití, esto se traducirá en un incremento de los intercambios comerciales", aseguró.