El Supremo Tribunal de Brasil respaldó hoy una decisión que acaba con el transfuguismo y sentenció que los políticos que ejercen un cargo electivo no pueden cambiar de partido mientras duren sus mandatos, informaron fuentes judiciales.
La decisión del Supremo coincide con otra adoptada en marzo del 2007 por la justicia electoral, que para aplicarse sólo dependía de la ratificación de la máxima autoridad judicial del país.
Según acordó el Supremo por mayoría de nueve votos contra dos, la sentencia de la justicia electoral, del 27 de marzo del 2007, estará en vigor hasta que el Parlamento legisle sobre la materia, que hasta ahora no está reglamentada por una ley.
Eso supone que cerca de 2.000 políticos deberían perder los cargos de concejales, diputados regionales o federales y senadores para los que fueron elegidos en los comicios municipales de 2004 y nacionales de 2006.
No obstante, aunque influirá en la discusión parlamentaria sobre el asunto, la decisión adoptada hoy podría no ser aplicada en la práctica.
La mayoría de los casos en que hubo cambio de partido y que serían afectados por la decisión del Supremo se refieren a concejales que entregarán sus cargos el próximo 1 de enero, cuando asumirán los que fueron elegidos en las municipales de octubre pasado.
En el Parlamento, sólo sería alcanzado por la decisión judicial el diputado Walter Brito, elegido en octubre del 2006 por el partido Demócrata, que abandonó meses más tarde para afiliarse al Partido Republicano Brasileño (PRB).
En marzo del 2007, cuando sentenció sobre el asunto, la justicia electoral determinó que Brito debía entregar el cargo al partido Demócrata, pero esa decisión no ha sido cumplida hasta hoy.
Parlamentarios de distintos partidos coincidieron en que la decisión del Supremo deberá acelerar las discusiones sobre una reforma política, que se debate desde hace años.