El Gobierno chileno ratificó hoy su posición frente a la crisis de Honduras y sostuvo que el triunfo de Porfirio Lobo en las elecciones del pasado 29 de noviembre "no devuelve" la legitimidad en el país centroamericano.
Para que se restablezca la institucionalidad en Honduras, "se debe lograr un acuerdo nacional que incluya a todas las partes", dijo el ministro chileno de Relaciones Exteriores, Mariano Fernández, a los periodistas.
"Hoy día mantenemos nuestra opinión respecto a la condena del golpe de Estado y la necesidad de restablecer la democracia y restaurar la institucionalidad", añadió Fernández, tras reunirse con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza.
Desde el mismo 28 de junio pasado, cuando el presidente Manuel Zelaya fue sacado de su cargo en un golpe de Estado, Chile respaldó al mandatario depuesto y no reconoció al régimen de facto que encabezó Roberto Micheletti, ni el proceso electoral que determinó el triunfo del conservador Porfirio Lobo.
"Hoy las exigencias están dirigidas al señor Lobo, quien ha sido elegido presidente en un acto que no es suficiente para decir que se ha consolidado o restaurado la democracia", sostuvo el canciller chileno.
Agregó que en opinión de Chile, el único camino posible para lograr un acuerdo entre los hondureños es un "consenso de todas las partes, incluidos el presidente Zelaya y su representante".
Sin ello, "nos parece que no es posible devolver la legitimidad de Honduras y su participación en la comunidad internacional", puntualizó.
Preguntado por la notificación de Brasil de que el depuesto presidente Manuel Zelaya sólo podrá seguir alojado en su embajada en Tegucigalpa hasta el próximo 27 de enero, Fernández señaló que "es natural que tenga que ir restableciéndose la normalidad".
Según el jefe de la diplomacia chilena, "no puede mantenerse por mucho tiempo más el poder en manos de los golpistas y por eso, para legitimar un procedimiento, están trabajando todos los países, incluida la OEA".
Más temprano, este viernes, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, destacó que "nadie ha reconocido ni ha legitimado al Gobierno de (Roberto) Micheletti", presidente de facto de Honduras desde el derrocamiento de Manuel Zelaya.
"Nadie ha reconocido ni ha legitimado al Gobierno de Micheletti, no solamente no lo ha hecho Estados Unidos, no lo ha hecho nadie. Y eso probablemente también crea una cierta dificultad porque naturalmente hay que ser muy cuidadosos en negociar con un Gobierno de facto que nadie reconoce", dijo Insulza a radio Cooperativa.
"Hay países que han dicho que van a reconocer la elección, que van a reconocer al presidente (electo Porfirio) Lobo, pero no hay ningún país que haya normalizado sus relaciones o que haya declarado que reconoce al Gobierno de facto", valoró.
Insulza también destacó la propuesta de Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para América Latina, quien ayer pidió a los países latinoamericanos que hagan un "esfuerzo final y colectivo" para una solución definitiva de la crisis en Honduras.