Estados Unidos registró un 4,4 por ciento menos de crímenes violentos en el primer semestre de 2009, y también vio descender en un 6,1 por ciento los delitos de propiedad, según las estadísticas semianuales de crimen que divulgó hoy el FBI.
Todos los delitos que la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) clasifica como crímenes violentos -el asesinato, la violación, el robo con intimidación y el asalto agravado- cayeron en la primera mitad de 2009 en comparación con el mismo periodo de 2008.
El descenso más agudo fue el del asesinato, que cayó un 10 por ciento mientras que el robo con intimidación bajó un 6,5 por ciento, y la violación y el asalto agravado disminuyeron un 3,3 y un 3,2 por ciento, respectivamente.
La mayor parte del retroceso en el crimen violento se dio en las ciudades más grandes, las que cuentan con más de un millón de habitantes, donde esos delitos cayeron un 7 por ciento.
En cambio, las ciudades con una población de entre 10.000 y 25.000 habitantes registraron un aumento de un 1,7 por ciento en estos crímenes.
Por regiones, en el sur fue donde se registraron menos crímenes violentos, con una caída del 6,1 por ciento; mientras que en la zona central descendieron un 3,4 por ciento, en el oeste un 3,3 por ciento, y en el noreste un 3,2 por ciento.
En cuanto a los crímenes de propiedad, que incluyen asalto domiciliario, robo y hurto de vehículos motorizados, el retroceso también fue generalizado en todo el país.
El delito que más decreció fue el robo de vehículos, con un 18,7 por ciento menos de hurtos, y el que menos el asalto domiciliario, que cayó un 2,5 por ciento, mientras que el robo de otros tipos de propiedad descendió un 5,3 por ciento.
Las ciudades más grandes del país también registraron en este caso la mayor caída, con un 7,7 por ciento menos de delitos.
La zona centro de EE.UU. fue en la que más cayeron estos crímenes (un 8,4 por ciento), seguida por el noreste (7 por ciento), el oeste (6,7 por ciento) y el sur (4,3 por ciento).
Por otra parte, el número de incendios, que se contabilizan por separado, también cayó un 8,2 por ciento en todo el país en este periodo.