ELECCIONES** El Pacto Etico Electoral que firmarán hoy siete partidos políticos es un hecho positivo que se da en momentos en que el prematuro inicio de la campaña empezaba a recalentar demasiado el ambiente, faltando aún nueve meses para las votaciones. El mayor peligro radica en que el debate degenerara en un concierto de diatribas e insultos, que incitara a la violencia, amenazando la paz e interfiriendo con las demás actividades del país.
DEBATE** Por eso es que en otros países limitan las campañas a dos o tres meses y hasta a unas pocas semanas. La idea es no paralizar la marcha de la nación. Y si bien el pacto no evita lo ya iniciado, al menos procura ordenarlo conforme a elementales reglas de respeto por el adversario, porque después de todo, no es un enemigo sino un compatriota que, igual que el resto, procura ganar el apoyo de los electores para su propuesta de servir a la Nación.
EFECTIVIDAD** En el fondo, todos los candidatos y partidos persiguen lo mismo, servir al país, salvo algunos malos políticos que aspiran a servirse de él. Todas las iglesias, incluyendo la católica, evangélica, islámica, budista y otras, serán garantes, integrándose en una comisión que hará las veces de tribunal moral para sancionar conductas impropias. Sería erróneo subestimar su fuerza pues, hasta ahora, el mismo ha regido con pleno éxito todos los procesos electorales desde el 94.