El Banco Central de Chile recortó hoy su proyección de crecimiento de la economía para este año y el próximo, mientras que mantuvo la previsión de inflación del 2008 y redujo considerablemente la correspondiente al 2009.
En una inédita corrección de su Informe de Política Monetaria (IPOM) del pasado septiembre, el instituto emisor recortó su previsión de crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) para este año desde un rango de entre 4,5 y 5,0 por ciento a uno de entre 4,0 y 4,5 por ciento.
Al mismo tiempo, según indicó en un comunicado, mantuvo la previsión de la tasa de inflación en un 8,5% para este año, lo que supone 0,7 puntos porcentuales más que el 7,8 por ciento anotado en 2007.
La tasa del 8,5 por ciento supone que los precios se frenarán con fuerza en noviembre y diciembre, puesto que el pasado octubre la tasa interanual de inflación se situó en el 9,9 por ciento.
En tanto, para el próximo año el Banco Central recortó su proyección de crecimiento desde un rango de entre un 3,5 y un 4,0 por ciento establecido en septiembre a uno de entre 2,0 y 3,0 por ciento.
"Para el 2009, dada la magnitud de la crisis internacional y el efecto que se espera tenga en el crecimiento mundial y el precio de las materias primas, también se reducen las proyecciones de crecimiento contenidas en el IPOM de septiembre", dijo el emisor en el comunicado.
Agregó que hacia el año 2010, en el escenario más probable, "se espera un repunte en el crecimiento de la actividad".
Respecto de la inflación esperada para diciembre de 2009, el instituto emisor cambió a la baja su proyección anterior, desde un 4,9% hasta un 4%.
En relación con el cobre, el principal producto de Chile, el Central proyectó una tendencia a la baja desde un promedio de 3,2 dólares por libra este año a uno de solo 1,65 dólares el próximo año, con un leve repunte, a 1,90 dólares el año 2010.
En el informe de septiembre, la proyección para el precio del cobre era de 3,5 dólares por libra en 2008; 3,1 dólares el próximo año 3,0 dólares en 2010.
Sobre las condiciones que han enfrentado los mercados financieros en los últimos dos meses, explicó que el proceso que está en curso "tendrá con alta probabilidad significativos efectos reales en el mundo, lo que profundizará la desaceleración de las economías desarrolladas que ya se preveía a comienzos de septiembre".
"Las economías emergentes en su conjunto mantendrían tasas de crecimiento positivas, pero menores que las del quinquenio previo", sostuvo el documento.
A juicio del emisor, "los eventos recientes en el escenario externo" y "los elevados niveles de incertidumbre que hoy prevalecen" "hacen más complejo de lo usual estimar cuál será la magnitud de las correcciones del escenario de crecimiento de la economía chilena".
Sobre esa base, indicó que "el panorama aquí planteado está sujeto a riesgos de una dimensión y temporalidad distinta de la habitual".