Encuesta**Según la encuesta de CID Gallup tres de cada cuatro panameños apoya la nueva política de “Mano durísima”. Esto sólo puede extrañar a los confundidos defensores de los derechos de los delincuentes. Los derechos de las víctimas están por encima de los derechos de los criminales y ya es hora que se escuche al pueblo.
Menores**Esta política debe empezar por enfrentar la delincuencia en sus inicios. Hay que endurecer las penas a los adultos, pero también hay que eliminar la impunidad de los menores a quienes la ley les ha dado licencia para matar. Ningún asesino, sea menor o mayor de edad, debe andar suelto. Un asesino impune vuelve a matar.
Corrección**Requerimos de escuelas correccionales y otros centros de resocialización con disciplina. Hay que aprender de Finlandia y dejar de tratar a estos jóvenes como víctimas de la sociedad. Hay que hacerles ver el mal que han hecho para que corrijan el rumbo. Una mano blanda jamás ha podido enderezar un árbol torcido.