ENERGÍA**Como se ha vaticinado desde hace años, el país se verá abocado de manera inminente, a una crisis energética por falta de previsión y por no "agarrar al toro por los cachos". La resistencia de los gobiernos a corregir los entuertos del modelo escogido luego de la privatización del IRHE, comienza a tener sus consecuencias.
DEMANDA**Con el actual ritmo de crecimiento económico -impulsado por el desarrollo portuario y la construcción, dos actividades que consumen grandes cantidades de energía eléctrica, sumadas al empuje que se tendrá de aprobarse la ampliación del Canal-, muy pronto no habrá para satisfacer la galopante demanda.
ALTERNATIVAS**Urge explorar con fuentes alternas de energía. Pero, al mismo tiempo, el Estado debe caracterizarse frente a las empresas concesionarias, de manera que la especulación egoísta y artera, causa denunciada por el propio Presidente de la República, como la principal para que el malogrado aumento, sea erradicado para siempre.