ENSILLAMIENTO**En lo que fue una joya de ejercicio democrático arnulfista, la primera mandataria de la Nación, Mireya Moscoso, se reunió ayer con el pleno de los convencionales del partido, que deberá escoger su candidato a Presidente el próximo 22 de junio, en Penonomé. A su lado estaba tan sólo uno de los tres aspirantes, su ungido, José Miguel Alemán, cuya preferencia había reiterado Moscoso minutos antes.
DEMOCRACIA**Debieron estar los tres, para que los convencionales los apreciaran por última vez, pero Marco Ameglio y Víctor Juliao tuvieron un pequeño inconveniente: que no fueron invitados. Y es que, siendo "traidores", sobraban en aquel ambiente pletórico de sufragio libre. Además, para qué invitarlos, si el muy imparcial fiscal del partido, Alejandro Pérez, los calificó de "cadáveres políticos", a punto de ser sepultados.
IMPARCIALIDAD**Endara contrasta hoy, en nuestra sección de Opinión, su imparcialidad que permitió a Moscoso ser presidenta del partido, con el favoritismo que ella muestra por Alemán. Mireya no hizo compromiso de voto secreto, aunque sí pidió que eligieran sin presiones porque ella, que podía botarlos, no lo haría. Después, ni el calor impidió que la sangre de los convencionales se helara y sus ojos se desorbitaran... de susto.