El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, felicitó hoy al demócrata Barack Obama por su victoria en las elecciones presidenciales de EEUU y aseguró que las relaciones entre Turquía y Estados Unidos no variarán por el cambio de Administración en Washington.
En declaraciones a la prensa en Ankara, Erdogan dijo que los vínculos entre Turquía y Estados Unidos "están determinados por el interés estratégico de los dos países" y opinó que esa relación "debería continuar así", para añadir: "creo que así será".
El jefe del Gobierno turco afirmó que algunos asuntos manifestados durante la campaña electoral están relacionados con ese proceso y deberían quedarse ahí.
Sin mencionarlo expresamente, Erdogan se refería así al apoyo manifestado por Obama al reconocimiento del llamado genocidio armenio cometido supuestamente por el Imperio Otomano entre 1915 y 1918.
Erdogan manifestó que "un resultado electoral como éste indica que se ha llegado a un punto de ruptura, en un país donde la división entre negros y blancos se vivió a niveles extremos y donde se pagó un alto precio por esta discriminación".
El mandatario turco señaló que la elección de Obama como presidente muestra que el problema racial ya no existe, pues a este resultado han contribuido no sólo los apoyos de los ciudadanos negros, sino también de muchos votantes blancos.
Erdogan subrayó que a Obama le espera una duro trabajo, ya que Estados Unidos tiene responsabilidades "en la paz del mundo".
El jefe del Gobierno turco anunció que viajará a Estados Unidos el 15 de noviembre y comentó que espera poder reunirse con Obama.
Por su parte, el presidente turco, Abdulah Gul, aseguró que ha seguido "con gran interés el proceso de elección de Obama".
En declaraciones a los medios turcos desde Azerbaiyán, donde se encuentra de visita oficial, Gul mostró su "esperanza en que comience un nuevo periodo en el mundo que sea bueno para la paz" del planeta.