La huelga de 48 horas que comenzó hoy la Central Obrera Boliviana (COB) para exigir al presidente Evo Morales un ajuste salarial mayor al 10 % que decretó en febrero, tuvo escaso apoyo este lunes y el gobernante la consideró un fracaso total.
La protesta fue acatada en algunas escuelas estatales y secundada por marchas y bloqueos en varias ciudades, pero en casi toda Bolivia el transporte, el comercio y las empresas funcionaron con normalidad.
En La Paz, los dirigentes de la COB se unieron a una marcha multitudinaria de empleados, dirigentes y estudiantes universitarios que hicieron protestas paralelas en defensa de la autonomía de la educación superior.
El transporte, el comercio, los servicios públicos y las empresas privadas operaron con normalidad, según comprobaron corresponsales de Efe en La Paz e informaron periodistas locales desde otras ciudades.
Analistas y diplomáticos consultados por Efe dijeron que sin el apoyo coyuntural de los universitarios, no solo la huelga sino las movilizaciones hubieran demostrado la actual irrelevancia de la COB, antes todopoderosa y hasta hace poco aliada del también sindicalista Morales.
El mandatario aseguró en una rueda de prensa en La Paz que no hubo huelga porque los sectores productivos trabajaron y solo pararon algunas escuelas.
En febrero pasado, Morales decretó el ajuste del 10 % para militares, policías, maestros y trabajadores de la salud, fijó el mismo porcentaje como base para la negociación en las empresas privadas, y subió 20 % el sueldo mínimo nacional, hasta 116 dólares.
Según el mandatario, no hubo paro hoy porque el aumento del mínimo es el segundo en importancia de Suramérica, tras el aplicado en Uruguay (25 %).
No obstante, el salario mínimo de Bolivia es el más bajo de Suramérica, informó el Centro de Estudios y Desarrollo Laboral, y agrego como ejemplo que en Perú es el doble y en Argentina cuatro veces mayor.
El secretario ejecutivo de la COB, Pedro Montes, dijo a Efe que los ministros de Morales "han empujado" a la entidad a la huelga tras abandonar el diálogo con esa organización e imponer "a la fuerza" el 10 %.
El secretario de conflictos de la Central, Emigdio Izquierdo, calificó el 10 % de "miserable", y afirmó que Morales "está mal informado" sobre la huelga por sus ministros, que "no le dicen la verdad", y le pidió ver "objetivamente" lo que ocurre.
De su lado, el presidente de la Confederación de Empresarios Privados, Daniel Sánchez, aseguró que su sector acatará el 10 %, pero se quejó, al igual que la COB, de que no fue consensuado.
Sánchez anotó también que los aumentos de salarios "impuestos" por Morales suman en los últimos cuatro años "más del 50 %".
Según medios locales, en las ciudades de Santa Cruz (este), Sucre (sureste) y Cobija (norte) hubo hoy marchas de maestros estatales, mientras que en Potosí (oeste) se produjeron bloqueos de carreteras y en Cochabamba (centro) la huelga pasó desapercibida.
En La Paz y la aledaña ciudad de El Alto la huelga de la COB quedó en segundo plano ante la ruidosa marcha de los universitarios, que se desarrolló sin incidentes.
La chispa de las protestas en los últimos meses es la inflación, que se disparó por el llamado "gasolinazo", aumento de hasta 82 % de los precios de los combustibles que Morales decretó en diciembre y tuvo que retirar una semana después, ante las protestas que originó incluso entre sus bases.
De enero de 2010 al mismo mes de este año los precios de los alimentos aumentaron 14 % en Bolivia.
Según las últimas encuestas, la popularidad de Morales está en el 38 % en marzo, con mejoría frente al 32 % de febrero, pero lejos del 70 % de hace un año.