La ministra española de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, apostó hoy por "acompañar" y no tutelar el proceso de transición en Libia "en la medida en que se pueda ser útil a la construcción del nuevo Estado".
En una entrevista en la emisora española de radio Cadena Ser, Jiménez dijo que ella nunca hablaría de "tutela" y sí de acompañamiento, y valoró el papel del Grupo de Contacto que ha trabajado de manera permanente así como el papel de Naciones Unidas.
Sobre lo que debería ocurrir con Gadafi y su posible entrega al Tribunal Penal Internacional (TPI) para ser juzgado, la ministra señaló que eso es algo que tendrán que decidir los propios libios.
Aún así, recordó que el TPI tiene una orden de arresto y cargos contra Gadafi y dos de sus hijos", y, por tanto, hay una reclamación internacional "perfectamente legítima".
No obstante, Jiménez también indicó que Libia no ha ratificado el Estatuto de Roma y "no está obligado" a ponerlo a disposición de la justicia internacional.
La ministra española se refirió también a la resolución requerida a la ONU para la era postGadafi y destacó que se ha pedido una "acción expresa" a Naciones Unidas para que se trabaje sobre la base de un Gobierno con un "alto grado de representatividad".
Se trataría de incorporar no sólo a personas que están ya en el Consejo Nacional de Transición sino también a leales a Gadafi, "pero capaces de comenzar una nueva etapa".
Jiménez reconoció que aún quedan focos de resistencia pero auguró que el derrocamiento de Gadafi es cuestión de poco tiempo.
"Ayer se hablaba de horas y hoy se habla de días", dijo la responsable española de Exteriores, al tiempo que se mostró convencida de que "la era Gadafi ha tocado a su fin".
Señalado también que "la situación es más confusa" de lo que inicialmente se creía y se mostró prudente sobre el verdadero "grado de ocupación" de la ciudad de Trípoli así como el tiempo necesario para que la situación quede resuelta.