España solicitó hoy en Bruselas que el nuevo marco europeo sobre tratados bilaterales de inversión, que negocian el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo, mantenga el mismo nivel de seguridad a las empresas comunitarias.
"Las empresas españolas están ahora muy bien protegidas por esos acuerdos. No entenderían demasiado bien que la entrada de un régimen de protección europeo se tradujera en una desprotección como consecuencia de la entrada en vigor del nuevo reglamento", señaló el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, durante un debate en abierto del Consejo de Ministros de la UE en Bruselas.
García-Legaz valoró los "avances" registrados hasta el momento en la negociación, en la que pidió que el refuerzo de las inversiones de las empresas europeas en terceros países "no se vea dañada" por la entrada en vigor de un nuevo reglamento.
"España, por tanto, mostrará una actitud constructiva a lo largo de todo este proceso, y mostramos nuestro pleno apoyo tanto a la Presidencia danesa como a la Comisión con el objetivo de llegar a un acuerdo lo antes posible con el Parlamento Europeo", concluyó.
La nueva regulación propuesta por la Comisión Europea pretende garantizar una suave transición desde el actual sistema de tratados bilaterales de inversión (BITs) entre estados miembros y terceros países, hacia un marco en el que esos acuerdos sean negociados por la CE bajo su competencia en el terreno de las inversiones directas en el extranjero que le otorga el Tratado de Lisboa.
Por el momento, ha habido cinco rondas informales de negociación entre la Comisión, la Eurocámara y el Consejo (donde están representados los estados miembros), la última el pasado 28 de febrero, y el objetivo es intentar lograr un acuerdo en segunda lectura.
La Comisión propuso en julio de 2010 clarificar el estatus de más de 1.000 acuerdos bilaterales de inversión concluidos entre estados miembros y países terceros, con el objetivo de garantizar certidumbre legal tanto para inversores europeos como para extranjeros.
La propuesta aboga por continuar la aplicación de los acuerdos ya existentes y, a su vez, sentar las condiciones para que los países europeos modifiquen algunos pactos ya concluidos y negocien los nuevos.
El Consejo recordó que la UE es líder mundial a nivel de receptor de inversiones y de inversor en el extranjero.