El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo hoy que sólo a través del diálogo con el régimen castrista es posible ayudar a la disidencia cubana, lograr la liberación de los presos políticos y tratar de resolver casos como el de la huelga de hambre del opositor Guillermo Fariñas.
Moratinos volvió a defender la necesidad de suavizar la posición común de la UE durante su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado español, en la que expuso los objetivos de la presidencia española de turno respecto a América Latina.
El ministro consideró "imprescindible" que haya una relación bilateral que establezca un diálogo con el régimen castrista y con todos los sectores de la sociedad civil, incluida la disidencia.
En su opinión, en esta línea están Estados Unidos y la mayoría de los países de América Latina, por lo que estimó necesario que la UE también dé el paso.
Insistió en que revisar la posición común, vigente desde 1996, no supondría una "concesión" o una actitud "complaciente" hacia las autoridades de La Habana, puesto que se seguiría exigiendo el respeto a los derechos humanos y la liberación de presos.
Moratinos consideró paradójico que la UE mantenga inalterada su política hacia Cuba desde hace trece años a pesar de que los socios europeos con intereses en la isla sí mantienen un diálogo crítico, como el caso de España.
También calificó de "raro" y "singular" que los Veintisiete sólo tengan una posición común con Cuba, cuando con países como China, Israel o Marruecos hay un marco de relación bilateral normalizado.
Según el titular de Exteriores, los casos del disidente Orlando Zapata, fallecido por huelga de hambre el pasado 23 de febrero, o el de Fariñas evidencian la necesidad de tener capacidad de interlocución con el régimen para buscar una solución.
Moratinos rechazó la petición de la principal fuerza de la oposición en España, el Partido Popular (PP), de invitar a los disidentes cubanos a la Embajada española en La Habana el día de la Fiesta Nacional el 12 de octubre.
Esta medida, advirtió, no resultaría eficaz y acarrearía "cortar cualquier puente de diálogo" con el régimen castrista.
"¿Es que cuando se invitaban a los disidentes se logró la liberación de algún preso?", recordó.
El ministro reconoció que está por ver si los líderes europeos aceptan cambiar la posición común el próximo mes de junio, cuando toca la revisión anual, aunque dejó claro que no se trata de una "prioridad" para la presidencia española de turno.
Moratinos aseguró que el Gobierno español ha recibido muchas muestras de agradecimiento de opositores cubanos, como las Damas de Blanco, por las gestiones que está haciendo para tratar de ayudar a Fariñas.
El ministro lamentó que no se quiera comprender la buena intención del Ejecutivo y el que se haga una "utilización partidista" del asunto de Cuba.
La senadora del PP María José de la Fuente se mostró partidaria de que la UE mantenga "una posición común", aunque hubiese alguna revisión en la vigente, instaurada en 1996 a iniciativa de su correligionario el ex presidente del Gobierno José María Aznar.
De la Fuente rechazó que cada país europeo tenga su propio marco de relaciones con el país caribeño y subrayó que "el diálogo en sí mismo no es un fin".
Tildó de "ambigua y poco clara" la postura del Gobierno español, al que le reprochó que "guardara silencio" el mismo día de la muerte de Zapata.