La Casa Blanca condenó hoy el atentado contra un centro de alistamiento en Irak en el que murieron unos 50 reclutas del Ejército iraquí e insistió en que el ataque no detendrá la transición del país hacia la democracia.
"El presidente (Barack Obama) condena esos ataques", dijo hoy el portavoz de la residencia oficial estadounidense, Bill Burton, quien añadió que "obviamente" hay gente que quiere desbaratar los avances del pueblo iraquí en su conquista de la democracia.
El portavoz reiteró además que Estados Unidos sigue adelante con sus planes para poner fin a sus operaciones de combate en el país para finales de este mes.
Está previsto que los soldados estadounidenses que permanezcan en el país, unos 50.000, se concentren en entrenar a las tropas iraquíes y en labores contraterroristas.
"Estamos convencidos de que avanzamos hacia el final de nuestra misión de combate allí", dijo Burton.
Según fuentes del Ministerio iraquí de Defensa, un terrorista suicida detonó el cinturón de explosivos que llevaba adosado al cuerpo entre cientos de jóvenes que esperaban turno para alistarse en las Fuerzas Armadas, en el barrio de Bab al Muazam, en el centro de Bagdad.