Los animales de este museo, 21 aves y 11 mamíferos, se encuentran en su forma y posiciones que asumen en el bosque, por lo que requirieron un trabajo especial.
Se separa la carne de la piel y esta se conserva. Una vez asegurada, se rellena con algodón, y con alambre dulce se le da la forma, luego va a una cámara de secado por varias semanas, cuyo tiempo dependerá del tamaño.
Hay un águila harpía, la única en el país, como aves foráneas, coyotes y manigordo (felino conocido como ocelote), mono nocturno, ardillas, búhos y la réplica de un vampiro. Además de las fotos de garrapatas, piojos, ladillas, parásitos, insectos, y las enfermedades que transmiten.
Es visitada por niños de las escuelas República de Jamaica, Venezuela, Fe y Alegría, por un proyecto educativo que desarrollan con el Parque Metropolitano, quienes al igual que otros visitantes muestran asombro y curiosidad si los especímenes disecados están vivos o no y cuando se les aclara que están disecados preguntan cómo se preparan para quedar así, aseguró Cornejo.