Europa buscará apoyos para internacionalizar el combate a la explotación y los abusos sexuales contra niños, que son "los peores crímenes que se pueden imaginar", afirmó hoy la secretaria general adjunta del Consejo de Europa, Maud de Boer-Buquicchio.
La funcionaria será la encargada de presentar mañana a la comunidad internacional, reunida desde hoy en Río de Janeiro para el III Congreso Mundial contra la Explotación Sexual de Niños y Adolescentes, la propuesta del Consejo de Europa para "acabar con esta herida" de la violencia sexual contra los menores.
Las directrices en este campo del organismo europeo de fomento de los derechos humanos fueron plasmadas en el Convenio sobre la Protección de los Niños, contra la Explotación y el Abuso Sexual, un tratado internacional abierto a su adopción por cualquier país del mundo y que pretende "terminar con la tolerancia" con estos delitos.
"Es un marco exhaustivo que incluye medidas preventivas y que también crea la posibilidad de criminalizar a los que cometan abusos sexuales contra menores para luchar de forma efectiva contra este crimen", explicó De Boer-Buquicchio, en entrevista a Efe.
La directiva relató que, en el primer año de vida del Convenio, 32 países europeos ya lo han firmado, aunque aún no ha entrado en vigor puesto que para que esto suceda, es necesario que al menos cinco países -tres de ellos europeos- lo ratifiquen e integren las medidas que propone en sus respectivos cuerpos legislativos.
"Voy a utilizar esta oportunidad (del III Congreso Mundial) para apelar a todos los aquí presentes para que consideren ratificarlo. Ojalá lo hagan 210 países, para terminar con los abusos sexuales. Debería estar en primer lugar en la legislación de todos los países", comentó.
Entre las medidas que propone el Convenio, la más importante según De Boer-Buquicchio, es la tipificación de la práctica de los abusos como un crimen castigado en los códigos penales.
También crea mecanismos para dar asistencia en el proceso de implementación del tratado y establece recomendaciones para el trato a los menores, así como para la conducción de los procesos penales contra los autores de abusos.
"Se deben establecer procedimientos amigables. Para los niños que han sufrido abusos no es fácil hablar. Se recomienda que no se genere un nuevo trauma al niño mientras participa de forma activa en el proceso judicial", detalló.
Una de las grandes novedades legislativas es la "congelación" de los plazos judiciales por varios años, hasta que la víctima alcance la mayoría de edad, para evitar que las causas puedan prescribir porque el niño es incapaz de hablar.
La medida más polémica que el texto incluye es "la conculcación del requisito de doble criminalidad", lo que permitiría a un país juzgar a uno de sus ciudadanos por un delito sexual cometido más allá de sus fronteras, como sería el caso del llamado "turismo sexual".
"Esto es muy importante para perseguir los abusos en países en los que no están criminalizados", indicó.
La funcionaria aseguró que esta medida no pretende suplantar a la autoridad de los países en los que se cometen los abusos y que, si el sistema legal local "funciona", "no importa que el delito sea perseguido en Brasil o en Bélgica".
"Lo que queremos es que el autor sea juzgado y condenado, para que no vuelva a dañar a niños", zanjó.
El Convenio también exige el establecimiento de mecanismos de vigilancia para detectar "posibles signos de abuso" temprano, en ámbitos como la escuela.
De Boer-Buquicchio también presentará otro tratado, de combate a abusos sexuales en internet, cuya gran novedad es la tipificación del llamado "grooming", la atracción de los niños con medios como internet o teléfonos móviles, para obtener fotografías eróticas a cambio de regalos o mediante extorsión.
El III Congreso Mundial contra la Explotación Sexual de Niños y Adolescentes está promovido por Unicef y se prolongará hasta el próximo viernes.